Silvia Núñez.14 enero
Willie Flores ahora tiene que hacerse cargo de la pensión alimentaria que dejó de pagar su hijo Luigi Flores. Tomada de Facebook
Willie Flores ahora tiene que hacerse cargo de la pensión alimentaria que dejó de pagar su hijo Luigi Flores. Tomada de Facebook

El dueño del grupo musical Taboga Band, Luis Guillermo “Willie” Flores, ya no tiene quite y deberá pagar la pensión alimentaria de su nieta, luego que su hijo Luigi Flores dejara de hacerlo desde hace un año.

La jueza Ana Cecilia Brenes, del Juzgado de Pensiones del II Circuito Judicial de San José, dispuso que entre él y su esposa, Ana María Solís, tendrán que pegar ¢250 mil mensuales que le correspondían pagar a su hijo.

Luigi tiene una hija de nueve años con su exnovia Raquel Maroto y, según denunció ella, desde hace un año, cuando el productor y músico se fue a vivir a Miami, Estados Unidos, dejó de depositar la pensión, por lo cual tuvo que demandar a los abuelos paternos de la menor para que ellos se hicieran responsables.

El pasado 21 de diciembre, la jueza resolvió la demanda interpuesta por Maroto y determinó que, los 19 de cada mes, los abuelos deberán pagar ¢125 mil cada uno y, además, ese mismo monto lo tienen que cancelar los primeros 15 días de diciembre de cada año por concepto de aguinaldo. Finalmente, fijó que entre los dos deben pagar 125 mil colones en enero para los gastos de entrada a clases de su nieta.

Willie Flores y su esposa fueron notificados formalmente el pasado 7 de enero y en los próximos días deberán depositar 375 mil colones, pues de una vez tiene que cancelar los gastos escolares.

Intentamos conocer la reacción del reconocido saxofonista; sin embargo, dijo que de su vida privada no habla con los medios.

La que sí nos habló y nos dijo estar muy contenta fue Raquel, quien mencionó que todo esto lo ha hecho únicamente por defender los derechos de su pequeña.

“A mí lo que me parece increíble es que el propio papá de la niña se fue el veinticuatro de diciembre para Nueva York, ahí sube fotos de sus paseos y él como si nada, los papás están demandados por su propia irresponsabilidad y él anda como si nada”, comentó.

Raquel Maroto dice que si tiene que activar el apremio contra sus exsuegros lo hará con tal de que cumplan con lo dictado por la Ley. Cortesía
Raquel Maroto dice que si tiene que activar el apremio contra sus exsuegros lo hará con tal de que cumplan con lo dictado por la Ley. Cortesía
Sin remordimientos

Maroto aseguró que ella no tiene nada en contra de sus exsuegros, pero tuvo que hacerlo porque Luigi se desentendió por completo de su hija.

Eso sí, dejó claro que si los abuelos de la niña no cumplen con lo dictado por los tribunales, no tendrá ningún reparo en activar el apremio para que la policía los detenga o los haga soltar la platica, dado que no lo pudo hacer con su expareja.

“Ahora me tienen que hacer el primer pago el diecinueve y si no lo hacen pues procedo a hacer el apremio corporal, pero yo espero en Dios no llegar a eso. Yo de corazón le deseo a don Willie que tenga muchos bailes, que tenga mucha salud, que tenga mucho de todo para que me puedan seguir depositando la pensión de la niña, porque la niña no tiene ninguna culpa de eso”, mencionó.

Luigi Flores debía darle a su hija 254 mil colones por mes; sin embargo, en octubre de 2016 decidió salir del país por lo que tuvo que depositar todo un año de la pensión y desde entonces no lo volvió hacer pues se quedó viviendo en Estados Unidos.

Taboga Band se dedica a animar eventos privados y tiene más de 19 discos grabados. Archivo
Taboga Band se dedica a animar eventos privados y tiene más de 19 discos grabados. Archivo

El dueño de Taboga Band y su esposa habían alegado en la audiencia conciliatoria que ellos no se iban a hacer responsables de la niña porque no la procrearon y, además, no tenían solvencia económica debido a que los contratos de bailes habían bajado mucho.

Sin embargo, en la resolución del caso, la jueza destacó que sus estados de cuenta reflejaban que eran personas solventes, que tienen dos carros del año y que tuvieron muchos depósitos por eventos realizados en el año.

Raquel Maroto reconoce que lo más doloroso fue que ni el papá ni los abuelos llamaron a la niña en su cumpleaños en noviembre pasado y mucho menos se interesaron por verla en Navidad.

“Ese hombre (Luigi), que se hace llamar papá, no la ha llamado ni para decirle feliz Navidad, nadie de su familia. Él anda por la vida como si no tuviera una hija, una responsabilidad, se la pasa paseando por Estados Unidos”, recalcó.