Rafael Ramos.19 noviembre, 2020

“Me divorcié y hace un tiempo conocí a otra persona con la tengo una relación muy bonita y me siento contenta, ya que de lunes a viernes cada uno está en lo suyo y pasamos los fines de semana juntos. A mí esto me parece perfecto, pero él quiere que vivamos juntos y le dije que no porque así me gustan las cosas, al menos por ahora. No me veo en un modelo de convivencia 24/7 y quiero llevar las cosas con más calma, pero él me dijo que no tenía sentido seguir y me terminó, aunque siento que no íbamos mal”.

"No me veo otra vez en un modelo de convivencia de 24/7, no estoy cerrada a eso, pero quiero llevar las cosas con más calma, entonces, él me dijo que no tenía sentido seguir", cuenta la lectora.

1. Todo proceso de relación tiene que ser una continua negociación. Esta palabra no puede faltar en el día a día. Para negociar tiempo, espacios, dinero, amigos, familia, agenda, prioridades, proyectos, en fin, la negociación tiene que formar parte de todos los procesos de vida.

2. No se trata de convivir como él quiere o de vivir como usted desea, se trata de buscar un justo punto medio, sin intransigencia. Hay cosas que pueden frustrar, molestar, irritar e incluso desilusionar como una primera reacción emocional, pero si la relación es bonita y agradable se pueden permitir entender las razones de ambos para comprender sus posiciones y a partir de que comprendan las diferencias de uno u otro, es que empezarán procesos de negociación.

3. La intransigencia y la imposición llevan las cosas al extremo, por lo que decir: “es así y punto”, no sirve. Simplemente se va a llevar la comunicación a un punto muerto o a reacciones emocionales que son incompatibles con las estructuras de un desarrollo psicológico sano.

4. El tema daba para más y no era necesario ponerlo tan fuerte o difícil. Esto podría haberse manejado desde la comprensión y la negociación, para buscar un justo punto intermedio, de manera tal que no se ponga la relación en jaque mate. Cuando los vientos se calmen podrían intentar hablar, analizar, reconocer y quizá recuperar la relación.

Envíe sus consultas al correo ramosdeapoyo@lateja.cr
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