Erick Quirós.20 octubre
Los aficionados morados y manudos se pueden dar el lujo de escoger canal para ver el juego. Foto: Rafael Pacheco
Los aficionados morados y manudos se pueden dar el lujo de escoger canal para ver el juego. Foto: Rafael Pacheco

Con toque internacional y con la mayor audiencia televisiva en su historia, Saprissa y Liga Deportiva Alajuelense jugarán mañana el clásico número 318.

El primer duelo entre morados y manudos fue el 12 de octubre de 1949 y la televisión no había llegado a Costa Rica.

69 años después, el duelo que mueve tantas pasiones en Tiquicia, también será visto en Centroamérica y República Dominicana. Aquí lo dará Canal 7, sus plataformas digitales y, además, por primera vez los transmitirá ESPN 2, lo que le quitará audiencia a los de La Sabana en nuestro país.

La narración en la famosa cadena estará a cargo de Richard Méndez y los comentarios de Andrés Agulla, mientras que en Teletica su narrador estrella, Kristian Mora, ya no está con ellos.

No sería de extrañar que el canal gringo sea el que capte la mayor audiencia en el clásico, ya que una vez que La Teja anunció que ESPN tenía los derechos para transmitir a la "S", los ticos se volvieron locos de la emoción.

Esto se comprobó el pasado domingo, cuando durante el encuentro entre Saprissa y Pérez Zeledón, el rating de Teletica bajó un montón, en comparación con el que se ha registrado durante muchos años en partidos del campeón nacional, según una fuente cercana al canal.

Lo quiere decir es que, sin saber los términos de la negociación, la decisión de Teletica de ceder los derechos de las mejengas de los morados a ESPN habría sido como una especie de disparo al pie de los de La Sabana.

Richard Méndez nuevamente narrará una mejenga de la
Richard Méndez nuevamente narrará una mejenga de la "S". Foto: Instagram

Intentamos conocer la reacción de Teletica, pero el gerente general del canal, Jorge Garro, señaló que es un acuerdo privado.

“Lamento no poder referirme por un tema de confidencialidad”, respondió.

También nos dimos a la tarea de consultarle a Carlos Sandoval, profesor de Sociología de la UCR, para conocer las posibles razones de la preferencia del público tico por lo extranjero. Nos explicó que probablemente sea un tema de orgullo al sentir que el mundo está escuchando el nombre de Saprissa cada domingo.

“En mi opinión esto es interpretado como un ejemplo de como una institución se globaliza, trasciende del campo local, algo que no ocurre muy a menudo, por eso otorga prestigio y reconocimiento”, señaló.

Para Sandoval, lejos de que los costarricenses prefiramos un producto del extranjero antes de lo criollo, el tema va por ver qué piensan de nosotros y, de ser opiniones positivas, sentirnos orgullosos y emocionados por haber llegado a esos niveles.

Apuntados al cambio

José Bustamente, vecino de Barrio Cuba y fiel seguidor del Monstruo, señaló que no tiene la menor duda de que se tirará todas las acciones del partido en ESPN 2, debido a que siente que es otro nivel de transmisión.

“Primero porque es algo nuevo, es un nivel más alto y la verdad es que siempre lo mismo cansa”, aseguró el josefino de 49 años.

Para él, la partida de Kristian Mora es algo que lo llevó a decidirse con mayor facilidad.

“La calidad de narradores del siete no es tan buena como los de ESPN, para mí es un cambio bastante bueno”, añadió.

Otra saprissista que pegará el perillazo a la cadena gringa será Kathia Pérez, vecina de San Ramón.

La moncheña cuenta que el domingo anterior estuvo probando cuál transmisión le gustaba más. Además, tenía la curiosidad de saber qué decían los extranjeros sobre su amado equipo.

“Yo estuve cambiando de canales, pero creo que el clásico sí lo voy a ver en ESPN, la verdad me gustó más", explicó.

Por su parte, el liguista Gerson Delgado afirmó que su preferencia por el canal de la cadena gringa va por un asunto de objetividad.

“Al ser ESPN un medio más neutral, comparado con Teletica, creo que tiene mayor criterio para las transmisiones, es algo más objetivo y así uno puede disfrutar más el partido”, comentó el manudo.