Por: Erick Quirós.   12 mayo
Arnold y Joseph tienen muy buena relación y mucho parecido. Instagram.

El actor Arnold Schwarzenegger publicó hace dos semanas una fotografía en su Instagram para mostrarle al mundo lo orgulloso que está porque su hijo Joseph se graduó de la universidad en la carrera de Negocios.

Hasta ahí todo parece normal; sin embargo, muchos no conocen la historia que guarda el exgobernador de California y su joven retoño, casi digna de una película. la cual recapituló el diario El País.

El 4 de enero de 2011, Maria Shriver, periodista y sobrina del expresidente gringo John F. Kennedy, sentó a su marido ante una terapeuta de parejas y le preguntó si el hijo de la empleada que trabajaba para ellos es suyo.

El actor, gran estrella de acción y gobernador número 38 de California entre 2003 y 2011, no pudo negarlo más. Lo admitió. Terminan ahí 25 años de matrimonio, el cual inició en 1986.

Los rumores en la casa de la pareja eran habituales desde que Joseph Baena, hijo de Mildred Baena, empleada de origen guatemalteco, nació en 1997.

Mildred llevaba desde 1991 trabajando con los Schwarzenegger en su mansión de la exclusiva zona de Pacific Palisades, en California. La aventura de Arnold y la chapina tuvo lugar, según la estrella contaría en sus memorias, en 1996, cuando estaba rodando Batman & Robin.

En un giro propio de una novela, Baena quedó embarazada de Arnold a la vez que su esposa Maria Shriver.

Christopher (hijo de Maria) nació una semana después que Joseph (hijo de Mildred). El padre es el mismo: Arnold.

Esta fue la portada del Daily news al revelar el escándalo en 2011. El País.

Baena estaba casada y, en el certificado de nacimiento, nombró a su marido, con quien tenía 10 años de matrimonio (Rogelio de Jesús), como el padre de Joseph.

Un giro más: solo 21 días después del nacimiento de Joseph, Mildred le pidió el divorcio a Rogelio.

Solo la empleada y su madre supieron durante años que la superestrella de acción era el padre de la criatura.

Pero en 2010 el parecido entre Joseph y Arnold ya era evidente, por eso abuela y madre decidieron decirle al joven (entonces de 12 años) que Schwarzenegger era su verdadero padre. Según contó Baena en una exclusiva con la revista Hello!, la respuesta del chico fue: “¡Qué cool!”.

Una vez que se ventiló el escándalo, muchos no lo podían creer.

“¿Por qué se acostó Arnold Schwarzenegger con una mujer tan poco atractiva?”, titulaba cruelmente un artículo en la web de sociedad Hollywood Life. Y era uno de tantos. Baena es pequeña y alejada de la belleza típica de esos lados. Y Arnold tenía una esposa esbelta, delgada y elegante.

25 años de casado tenía el actor

El humorista George López incluso llegó a imitar a la guatemalteca en televisión con una peluca, grandes pechos falsos y representándola como una mujer interesada que hablaba mal inglés. El caso recordaba al de Hugh Grant, que mantenía una relación con una de las mujeres más deseadas del mundo (Elizabeth Hurley) cuando fue sorprendido en 1995 con una prostituta callejera en un coche.

El debate era interesante por poner en tela de juicio nuestro entendimiento del deseo sexual: a veces tira por un camino inesperado y mucho más interesante. Los medios se apresuraron a hacer cábalas sobre por qué Arnold, que seguro podía conquistar a una mujer más sexy según el gusto del gran público, eligió a Mildred. Casi nadie consideró que, tal vez, simplemente la encontraba atractiva.

La pareja duró casada 25 años. (Photo by Chelsea Lauren/FilmMagic
Se soltó la bomba

El divorcio de Maria y Arnold no se anunció hasta unos meses después, el 9 de mayo. Se rompía una de las parejas más sólidas de Hollywood después de 25 años.

El 16 de mayo de 2011, Los Angeles Times soltó la bomba: el motivo había sido un hijo secreto. Muy poco después Mildred dio una exclusiva a Hello! posando con su hijo, un movimiento que le valió muchísimas críticas.

Si era por dinero (ya que, lógicamente, Baena abandonó su trabajo tras hacerse pública la noticia) era posible que no hubiese necesidad: Schwarzenegger se había hecho cargo de la manutención del joven tras saber, a sus siete u ocho años, que él era el padre.

Algo de lo que se dio cuenta de forma gradual al apreciar el parecido y hacer cuentas. Según la CBS, en 2010 Arnold compró una casa de cuatro habitaciones en Bakersfield (California) para la chapina y su hijo.

Si bien Arnold intentó mantener este asunto en secreto para no enfrentarse a los Kennedy, tras saltar el escándalo decidió dar un final muy de Hollywood a esta historia.

Pasados los años, es habitual ver a padre e hijo pasear juntos por Los Ángeles y ambos presumen el uno del otro en Instagram. Arnold publicó la primera foto con él en 2016, el día de su 19 cumpleaños, y desde entonces publica todos los años una foto con su hijo en su aniversario acompañado de un cariñoso texto.

Ninguno de los hijos de Arnold es tan parecido a él como Joseph. AOL.com

Curiosamente, es este hijo (Arnold tiene otros dos hijos varones y dos mujeres que han optado por el cine, la moda o la literatura) el que ha seguido más de cerca los pasos de su padre en el mundo del culturismo y el deporte. En su propia cuenta de Instagram luce con orgullo fotos y vídeos de sus entrenamientos.

Apartado.

Baena, que lleva el apellido de su madre en vez de Schwarzenegger, nunca ha publicado una foto con ninguno de sus hermanos, lo que hace pensar que aunque la relación con su padre puede haberse arreglado con el tiempo, no tiene relación con los hijos de Arnold y Maria Shriver.

Una búsqueda en Google deja un curioso dato de esta relación: pese a que Joseph sigue a sus hermanos Patrick Schwarzenegger (actor, modelo e influencer) y Katherine Schwarzenegger (escritora y prometida del actor Chris Pratt) en Instagram, ninguno de los dos lo siguen a él.

El muchacho sigue los pasos de su tata en el campo deportivo. Instagram.

Su madre, Mildred Baena, llevó una vida alejada de los medios desde que saltó el escándalo y dio su única entrevista en 2011, pero reapareció en la graduación de su hijo. Pero no hay foto de ella con Arnold. Pese a la buena relación que existe tras todos estos años entre padre e hijo, parece que los Schwarzenegger-Shriver y los Baena existen en dos realidades diferentes.

Entre ellos se levanta ese muro insalvable que separa a los que posan para la foto en el glamuroso Hollywood y los que han de permanecer en la sombra. Joseph, a su manera, lo ha derribado.