Farándula

“Estoy enamorada, pero él no tiene un trabajo formal a los 41 años”

Rafael Ramos, sicólogo, nos da bolados para tener una vida más satisfactoria

“Estoy muy enamorada, él me gusta muchísimo, tenemos muy buena química sexual, tenemos poco de estar saliendo y veo que es divertido, lo malo es que no tiene un trabajo formal con 41 años, depende de la mamá y dice que no quiere trabajar porque piensa poner algo propio. Lo único que hace es administrarle unos apartamentos de alquiler a la mamá y estar pendiente de eso, dice que le genera mucho estrés trabajar. Y no sé si yo pueda estar con alguien así”.

1. Me parece muy oportuno que usted haga ese análisis, una persona nos puede gustar mucho, podemos tener una química sexual exquisita, pero hay componentes de viabilidad financiera que son esenciales porque conducen a la independencia en muchos niveles dentro de un proyecto de relación adulto.

2. Hay quienes llegan a la vida de un ser humano y le empiezan a decir “usted tiene que”, “usted debe de”, “usted tiene que trabajar”, “usted necesita hacer cambios”, “usted no puede depender de su mamá”o “a usted lo que le conviene es…”; o sea, tratan de decirle a un adulto cómo vivir.

3. Usted lo conoce así, él tiene 41 años, sigue haciendo un análisis de una empresa propia que no concreta, le estresa trabajar, vive de lo que la mamá le da y parece ser que esto no la hace feliz. Él está en su zona de comodidad, éste es él. ¿Entra en el perfil que usted busca sí o no? De la respuesta que nazca de ahí uno toma decisiones.

4. Hay personas que inician relaciones con alguien que les atrae, les entretiene y su expectativa es que la persona modifique su forma de ver la vida, de trabajar, de administrar su dinero, de relacionarse con sus familiares. Esperan que transforme todo lo que ha sido. Es decir, que se convierta en la persona que yo quiero que sea. La pregunta es: ¿de quién nos enamoramos, del proyecto que tenemos en la cabeza o de la realidad? Estos son componentes fundamentales, por tanto, se deben aclarar antes de iniciar cualquier proyecto afectivo. Analícelo y trabaje fuertemente en esto, tome decisiones, pero no basadas en aspiraciones sino en hechos concretos que le pongan de frente a la posibilidad de sentirse plena, pero de forma realista.