Gerardo Zamora, es el esposo de la periodista Ginés Rodríguez

Por: Silvia Núñez 28 abril, 2020
Así luce al cara de Gerardo por los efectos secundarios de la radioterapia que recibió por un mes. Cortesía

El periodista Gerardo Zamora, quien formó parte del equipo de Telenoticias durante muchos años, fue operado en la cabeza, en dos ocasiones, por un tumor benigno detrás del ojo derecho.

El comunicador conversó con La Teja al respecto y no quiso empezar el relato sin antes agradecer, de todo corazón, el gran trabajo de los funcionarios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Gerardo, quien es esposo de la también periodista Ginés Rodríguez (también ex-Telenoticias), nos contó que le está haciendo frente a esta difícil situación desde hace un año.

Gerardo recibió la complicada noticia en julio del 2019, por lo que tuvo que estar varias veces internado en el hospital México y pasar por el quirófano en dos oportunidades, la primera despuecito de que le detectaran la enfermedad y la última en noviembre de ese mismo año.

Bien chineado así se sintió Gerardo las veces que estuvo en el hospital internado. Cortesía

Debido a que le quedaron algunas partículas, que no se podían sacar por el lugar en las que están situadas, debió recibir radioterapia entre febrero y marzo de este año.

Su situación de salud trascendió luego de hacer un video para la campaña “Corazones de acero”, una iniciativa que implementó la doctora Vera Rodríguez para motivar al personal médico de la Caja con mensajes positivos en este tiempo de pandemia.

En ese video se le ve el lado derecho de la cara hinchada, el párpado del mismo lado inflamado y la cara enrojecida, y según explicó, todos estos son efectos secundarios de la radioterapia, de los cuales se ha ido recuperando poco a poco.

El periodista reconoció que cuando lo iban a operar las dos veces sintió mucho miedo de no volver a despertar. Cortesía

Zamora reconoció que recibir una noticia así no fue nada fácil, pero que el excelente trabajo médico y el chineo de su familia han hecho que se sienta cada vez mejor.

“Uno de los grandes tesoros que me llevo de todo esto es que confirmo que tenemos un Dios misericordioso, yo le digo que es un papá loco, pero que nos ama incondicionalmente”, Gerardo Zamora
Lección de vida

Esta dura batalla inició en abril del año pasado cuando empezó a sentir ciertas molestias en el ojo derecho y a fallarle la vista.

Tras hacerse varios chequeos médicos comprobó que tenía un tumor que le estaba afectando algunos órganos internos y que lo mejor era intentar quitarlo.

Afortunadamente, la biopsia determinó que no era maligno y que se podía ir eliminando poco a poco con cirugía, la cual se la realizaron cerca de la oreja, y mediante radioterapia.

Gerardo dijo que estando en el hospital no había momento en que no trajera a la mente y a su corazón a su esposa. Cortesía

Gerardo contó que tenía una afectación en la visión del 60% en su ojo derecho y que luego de los procedimientos médicos logró recuperar la vista, de ese ojo, de hasta un 90%.

Lejos de quejarse, el periodista dice haber aprendido dos lecciones muy importantes y son que “Dios es un papá misericordioso” y valorar vivir el día a día.

“He aprendido a quitarle el pie al acelerador y vivir más el día a día. A veces nos olvidamos de disfrutar ese gallito de arracache con tacita de café, de ver ese buen documental o la película que queríamos por estar envueltos en una vida acelerada”, mencionó.

Zamora dice sentirse muy bien y que todo este proceso lo está viviendo de la mano de una psicóloga para enfrentarlo de una mejor manera.

Falta poco

El comunicador está en su casa, en Heredia, recuperándose al lado de su esposa Ginnés y de sus dos hijos Luciana y Marcelo.

Ellos han sido el gran bastón que lo sostiene en esta etapa, en especial Ginnés, quien ha estado pendiente de cada detalle de su recuperación y no deja de animarlo.

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Según contó, a los pequeños les hablaron con toda claridad del proceso que papito está pasando para que no se asustaran por su ausencia o que se asustaran cuando lo vieran con la herida en su cabeza.

“Ahorita estoy en una fase de recuperarme de los efectos secundarios de la radioterapia, pero mi vida transcurre con toda normalidad, gracias a Dios no he tenido mayores efectos que la hinchazón en la cara. Puedo caminar, hago lagartijas, a veces me voy a trotar y duermo excelente”, dijo.

Luciana y Marcelo son su motor de vida y por quienes dice seguir luchando día a día. Cortesía

Eso sí, tiene que seguir algunos cuidados como evitar asolearse, no golpearse la cabeza ni hacer trabajos forzados mientras se repone al 100%.

Los médicos le explicaron que deberá ir a control una vez al mes, para estar monitoreando la hinchazón de la cara, la cicatrización y dentro de seis meses le harán una resonancia magnética para ver cuál fue el efecto de la radioterapia.