Farándula

¿Gala o fiesta de disfraces?

El tema principal fue la moda de Estados Unidos y, ¡qué moda!

La famosa gala del MET 2021, que llevaba dos años sin hacerse, fue una celebración para la moda estadounidense... aunque a veces parecía más una fiesta de disfraces.

El desfile realizado el lunes en las afueras del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York --llamado popularmente MET-- tuvo como tema principal la moda de Estados Unidos. Comenzó llena de música y baile gracias a la banda de marcha de Brooklyn United, que caminó al ritmo de las percusiones y metales desde la calle y hacia la alfombra.

Ya con mayor apertura para este tipo de eventos en Estados Unidos, ante la pandemia del covid-19, figuras como Billie Eilish fueron las que más impactaron con su apariencia.

La intérprete de “Happier than ever” lució un vestido de Oscar De la Renta, diseño que aceptó llevar con la condición de que no tuviera piel de animal, su “look” hizo pensar en Marilyn Monroe gracias a su más reciente tono de cabello rubio.

“Esta es la primera vez que estoy en una cosa de este tamaño, estoy temblando”, comentó a su paso por las cámaras del canal E!

Contrastando con Eilish, la actriz de “Juego de tronos” Maisie Williams, homenajeó la cinta Matrix con un vestido negro.

El inesperado “look” de Kim Kardashian fue obra de Demna Gvasalia, el creador detrás del estilismo “nupcial” de la marca Balenciaga que escogió para la presentación de “Donda”, el último disco de Kanye West, sin embargo, esta vez está compuesto por un vestido de mangas murciélago y cola larga, guantes largos, medias y botas de punta fina y tacón, todo en negro. Ni la nariz se le veía.

La representación latina la dieron figuras como Eiza González, Maluma y J Balvin.

La mexicana deslumbró con un vestido rojo y compartió con orgullo su nacionalidad.

“(Mi vestido) es de Donatella Versace y quería tener algo como de Rita Hayworth, tener esa vibra del glamour de Hollywood pero con un toque mexicano”, dijo.

Jennifer López fue otra que llamó la atención de los fotógrafos al llegar con un vestido escotado, de Ralph Lauren, con bordados, plumas en la falda y con un abrigo de piel sintética y sombrero de vaquera.