Farándula

Hija de Lynda Díaz: “Tengo que admitir que muero de dolor”

Nicole Roper, hija de Lynda Díaz, continúa con su batalla contra el cáncer gástrico

Escuchar este artículo

Nicole Roper, la hija de Lynda Díaz, continúa su batalla contra el cáncer gástrico endocervical adenocarcinoma, una enfermedad que padecen muy pocas mujeres en el mundo y que la afecta desde hace un año.

La joven compartió en sus redes sociales una imagen de su bella familia, aunque hizo una confesión bastante ruda.

Coco, como le dice su familia, afirmó que aunque sonríe en las fotos, por dentro está bastante mal.

“Las apariencias engañan. Hoy (ayer) tomamos nuestras fotos familiares. Aunque estoy superfeliz y agradecida de estar fuera del hospital para hacer estas cosas con mi familia tengo que admitir que físicamente muero de dolor.

“Una de las consecuencias que ha sido causada por el daño de radiación es la linfedema. Básicamente el sistema linfático no funciona en una área especial del cuerpo y eso provoca inflamación severa lo cual causa mucho dolor, incomodidad y hasta deformación corporal.

“El último mes y medio mi linfedema ha empeorado. La inflamación de mi abdomen hacia abajo es severa. Casi todos mis zapatos no me quedan, la ropa no me queda, el dolor es insoportable, y la restricción que tengo a caminar o sentarme es desesperante. He intentado todo. Los fluidos que recibo para estar fuera del hospital es demasiado líquido para mi cuerpo, pero necesario. Lo único que puedo hacer es descansar, seguir adelante, soportar el dolor y hacerme masajes. Es frustrante sentir que es una cosa tras la otra tras la otra y no recibo un descanso”, contó la muchacha, de 26 años.

A pesar de todo ese sufrimiento, Coco no pierde la esperanza y sigue luchando.

“Le pido a Dios que me ayude, que me quite el dolor, que me baje la inflamación y que me haga sentir mejor. Agradezco, porque sé que todo podría ser mil veces peor porque lo ha sido. Pero mi pregunta es: ¿Cuándo es suficiente? ¿Cuándo podré pasar de pagina y dejar esta etapa de enfermedades y complicaciones atrás? Yo aprecio que todo el mundo me manda mensajes diciéndome “que bien te ves” o “gracias a Dios que ya estás sana”. Sí, estoy mucho mejor y lo más importante, estoy fuera del hospital. Pero sigo luchando todos los días con complicaciones de mi enfermedad”.

“Les recuerdo que las apariencias engañan y que ustedes nunca saben lo que otra persona está pasando ya sea: físico o mental. Lo único que les puedo decir es no juzguen a las otras personas por lo que ven en los medios sociales y siempre compartan luz no oscuridad en la vida de otros”, agregó, dando un mensaje bastante profundo.

En una entrevista con La Teja, en octubre de este año, Coco nos contó que se había acercado mucho a Dios y que Él y el soporte que le da su hija y su esposo la hacen no dejar de batallar cada día por su salud y por lograr el milagro de vivir.

Erick Quirós

Periodista de espectáculos con experiencia en coberturas deportivas. Trabaja en Grupo Nación desde el 2013.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.