Hace un mes, la cantante Jafet Jerez estaba viviendo uno de los momentos más duros de su vida. Después de luchar durante años por sacar adelante su negocio, Las Pupusas de Jafet, tuvo que aceptar una realidad que le partió el corazón: las cuentas no daban y la quiebra era inevitable.
La artista llegó a imaginarse cerrando las puertas para siempre e incluso vendiendo todo lo que había construido durante años. Sin embargo, lo que ocurrió después de que compartió su situación con sus seguidores cambió el rumbo de su historia.
Ahora, 30 días después de aquel anuncio, Jafet volvió a abrir su corazón en una publicación en la que reflexionó sobre todo lo que ha vivido y agradeció el cariño que recibió de los costarricenses, quienes se volcaron a apoyarla con la famosa Pupusatón.
La cantante contó que, antes de grabar aquel video, estaba sumida en la angustia, pues sus ahorros se habían agotado y las ventas, aunque seguían llegando, no alcanzaban para cubrir los enormes costos de mantener un negocio.
“Me vi sentada con la realidad de frente, pensando lo que significaría cerrar la puerta para siempre, que era como yo lo veía en ese momento. Me vi, me imaginé rematando todo en Facebook”, recordó.
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Jafet explicó que la situación no se había presentado de un día para otro, sino que llevaba meses tratando de sostener el emprendimiento y animándose a seguir adelante, hasta que tuvo que reconocer que necesitaba ayuda.
En medio de esa desesperación, un amigo la alentó a no rendirse, hizo pública su situación y probó con la pupusatón que al final la dejó sin palabras.
“Ustedes nos salvaron”
La respuesta de los clientes y seguidores fue tan grande que la Pupusatón se convirtió en un impulso para el negocio. La gente llegó a comprar, mostró su solidaridad y le recordó a Jafet que no estaba sola en aquella batalla.
“El nivel de bondad que ustedes me dieron a mí me transformó para siempre. Y creo que es una de las cosas más bellas que le puede pasar a un ser humano”, dijo emocionada.
Jafet reconoció que todavía le cuesta encontrar las palabras para explicar lo que sintió al recibir tanto cariño de personas que ni siquiera la conocen personalmente.
“Yo no soy la misma. Ni por cerca. O sea, a mí me transformaron ya a nivel molecular. Yo, en mi ADN, les digo: no soy la misma”, manifestó.
Todavía tiene miedo
Aunque hoy la situación es más favorable, Jafet reconoció que todavía siente temor de que el negocio atraviese otra crisis.
“Yo tengo todavía como este estrés postraumático, digamos, que me siento como que: ‘¿Qué tal si otra vez vuelven a caer las ventas?’”, confesó.
La cantante aseguró que está tomando decisiones con mayor conciencia, aprendiendo de los errores que cometió y procurando ser más firme en el manejo de su emprendimiento.
Pese a esos temores, hay una diferencia enorme con respecto a lo que sentía hace un mes: ya no ve el cierre de sus pupuserías en el horizonte.
“Les puedo decir que estamos fuera del peligro. ¡Ay, eso me hace tan feliz! No tienen idea, me hace tan feliz”, mencionó.
Además, dijo que continuará trabajando con cautela para mantener el negocio a flote y evitar que se repita lo ocurrido para seguir ofreciendo empleo y comida a sus clientes.
Una deuda de amor
La reflexión de la cantante terminó con un compromiso hacia todas las personas que la apoyaron cuando sintió que lo había perdido todo.
Ella aseguró que nunca podrá devolver por completo el cariño que recibió, pero que intentará corresponderlo durante el resto de su vida.
“Nunca, jamás, nunca voy a lograr saldar mi deuda de amor con este país. Jamás. Así que voy a intentarlo toda mi vida”, expresó.
Para ella, lo ocurrido no borró los meses de angustia ni los problemas que la llevaron a anunciar la quiebra, pero sí le permitió experimentar una solidaridad que asegura la marcó para siempre y que hoy, por primera vez en mucho tiempo, la hace decir que ya puede dormir en paz.



