Erick Quirós.25 febrero
La actriz y el director José Mario Salas estuvieron este martes en la premier. Cortesía.
La actriz y el director José Mario Salas estuvieron este martes en la premier. Cortesía.

La Miss Costa Rica 2011 Johanna Solano sorprendió a propios y extraños al anunciar, hace unos meses, que sería la protagonista de la película nacional “A un paso de mí”.

Ella estaba segura que podía hacerlo y hacerlo bien y por eso se tiró al agua sin pensarlo mucho, aunque reconoce que tenía escondida esa faceta de actriz desde hace un buen rato.

Este martes fue la premier de la cinta, la cual es dirigida por José Mario Salas y estará disponible en los cines a partir de este jueves.

La exmiss Costa Rica sale espectacular en la peli. Cortesía.
La exmiss Costa Rica sale espectacular en la peli. Cortesía.

–¿Cómo se siente al ver que la película ya es una realidad?

Muy emocionada, ayer (martes) tuve un día muy emocionante, sentí ansiedad y nervios, pero sobre todo, mucha ilusión porque estoy segura del producto que le estamos presentando al público.

–¿Qué le dijeron después de la premier?

En general los comentarios han sido muy constructivos y eso nos llena de ilusión y de paz porque es un proyecto que hicimos con mucho cariño y saber que la gente lo ve con buenos ojos nos llena el alma.

–¿Había estudiado actuación?

Sí, lo que pasa es que se trata de una faceta que he tenido en segundo plano. Me gradué del Conservatorio Castella en artes escénicas y ya he tenido algunas participaciones en sketches, pero como protagonista de una película esta fue la primera vez. Creo que la experiencia que he tenido en otros ámbitos como la tele y concursos de belleza me dieron mucha confianza, al igual que me la dio todo el equipo de producción.

–Después de que le ofrecieron el papel protagónico, ¿qué hizo?

Empezó todo un proceso a nivel interno de comprender al personajes, además tomé un par de talleres con Will Salazar, que es un actor conocido del país y que también está presente en la película. A partir de ahí me concentré en el guion y en reunirme con José Mario para saber qué era lo que quería para el papel.

Joha y las cámaras son el uno para el otro. Cortesía.
Joha y las cámaras son el uno para el otro. Cortesía.

–¿Cuándo sintió más nervios, el día que iniciaron las grabaciones o en el estreno?

Creo que cuando iniciamos porque hace una semana vi la película para estar más relajada y me gustó mucho el resultado final. Yo conocía las escenas por separado, pero ya con sonido y música fue espectacular. En cambio el primer día fue de ajuste, de conocer al equipo de producción y aunque fue bastante rápido, sí me generó nervios.

–¿Cómo es Tatiana?

Es una periodista que está pasando por situaciones que la tienen baja de ánimo, siente que no ve salida, por lo menos en la primera parte de la película. A raíz de todo esto decide viajar por Costa Rica y eso le ayuda a ir descubriendo la paz interior que le hacían falta, para encontrarle sentido a la vida y salir adelante.

–¿Qué tanto se identificó con el personaje?

Por un lado hemos pasado situaciones muy parecidas y que no son ajenas a nadie, pero por otro, la reacción de ella es diferente a lo que yo hubiera hecho. Aprendí de ella y agarré para mi saco. Al final el resultado es positivo, cada una encontró sus respuestas.

–En una palabra, ¿cómo describe a su personaje?

Esperanzada. En el fondo sabe que todo va a salir bien porque es una buena persona.

–¿Y a Johanna?

Una guerrera.

–¿Qué tan rico sabe haber logrado un proyecto así en medio de tantas restricciones por la pandemia?

A nivel mental era difícil tener que salirnos de la situación que se vivía para meternos en la película, pero también fue beneficioso que mucha gente estuviera en casa porque así se hacía más fácil grabar en los diferentes lugares. Por eso creo que la satisfacción es grande porque la película no pareciera que se grabó durante la pandemia.

–¿Siente que este podría ser el inicio de una carrera como actriz?

Ojalá, soy una persona de retos, que me gusta estar haciendo cosas diferentes y esta es una faceta de mi vida que me encantaría explotar.