Después de varios días en los que su detención en Estados Unidos se convirtió en tema de conversación, memes y hasta bromas en redes sociales, Julián Valverde decidió ponerse serio y contar parte de lo que vivió durante las horas que permaneció encerrado en una cárcel de Florida.
El creador de contenido reconoció que él mismo se ha reído de lo que le pasó, pero quiso hacer énfasis en que detrás de los memes hay una situación que no tiene nada de graciosa.
“Que a uno lo arresten no está bonito, que a uno lo lleven a la cárcel no es una fiesta y estar encerrado sin ver el sol es una mierda”, dijo Julián en un video que publicó este jueves.
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Valverde explicó que estuvo en Polk City Jail y aclaró que no se trataba de una cárcel de migración. Según contó, ingresó por el delito de manejar con una licencia que había expirado hace más de seis meses.
“Si usted comete un delito como el que yo cometí, manejar con una licencia expirada hace seis meses, va a tener que pasar posiblemente por mi mismo proceso en otra cárcel”, advirtió.
El tico recordó que sus primeras horas fueron bastante difíciles, pues aseguró que no vio el sol, que no comió proteínas y que incluso el primer día no le permitieron hacer una llamada.
Además, compartió que estuvo rodeado de personas que esperaban sus respectivos juicios y que podían enfrentar condenas de 15 a 30 años de prisión.
“No quiero decir más porque suena como que uno es una víctima y realmente yo metí las patas”, reconoció.
Julián también explicó que tuvo que pagar una multa para poder salir de esa cárcel y que, posteriormente, transcurrieron 48 horas antes de que Migración (ICE) llegara a buscarlo.
Una de las situaciones que más le llamó la atención ocurrió cuando finalmente llegó a migración. Según relató, un policía revisó su caso y le dijo: “Usted no tiene por qué estar aquí”.
Eso hizo que el tico se cuestionara cuántas personas podrían correr con la misma suerte y cuántos funcionarios estarían dispuestos a revisar detenidamente cada caso.
“¿Cuántos policías como ese hay? ¿Cuántos?”, se preguntó.
También reconoció que, aunque recibió mucho apoyo por ser una persona conocida en redes sociales, hay muchísimas otras personas que pasan por situaciones migratorias complicadas sin que nadie se entere.
“Lo que a mí me pasó no está ni cerca de cosas que están pasando en este momento”, afirmó.
Por eso aprovechó para pedirles a sus seguidores que se cuiden y que, si conocen a algún familiar o amigo que esté atravesando una situación similar, no lo dejen solo.
“Cuando uno está ahí adentro uno se siente solito”, dijo y agregó que también sufrió al pensar en su hermana y en lo que ella estaba viviendo mientras él permanecía encerrado.
Julián aseguró que poco a poco irá contando más detalles de lo ocurrido durante su paso por la cárcel y espera que su experiencia sirva como enseñanza para otros costarricenses que viven en Estados Unidos.
“Hay que cuidarse más que nunca, que nunca”, concluyó.
Varios seguidores le escribieron que no se alegran por lo que pasó, pero que sienten que le ocurrió a la persona ideal para poder visibilizar una situación tan real y cruda que pasan decenas de personas y que no tienen una plataforma como la suya para hacerla tan viral.



