Silvia Núñez.9 abril
Hace unos días atrás Keyla estaba feliz abriendo su tienda al público, pero la tuvo que cerrar por la emergencia sanitaria. Cortesía
Hace unos días atrás Keyla estaba feliz abriendo su tienda al público, pero la tuvo que cerrar por la emergencia sanitaria. Cortesía

La presentadora Keyla Sánchez recién abrió su tienda KEYSG en Escazú, pero ya tuvo que cerrarla debido al coronavirus.

La conductora inauguró su local el pasado 28 de febrero, en plaza Tempo, pero debió tomar la difícil decisión de no abrir más desde el pasado 3 de abril aunque tiene la esperanza de volver a recibir a sus clientas muy pronto.

La bella ramonense contó que aunque al principio le iba muy bien con las ventas, por seguridad de los suyos y de los clientes, decidió que lo mejor era esperar a que las autoridades de salud den el visto bueno para volver a abrir.

Eso sí, la presentadora de ¡Qué buena tarde! no ha dejado de trabajar porque aún sigue en pie de lucha con su página virtual, el cual tiene el nombre de la tienda y realiza la entrega de los artículos que los clientes por correo.

La presentadora espera abrir las puertas de su local muy pronto para seguir cumpliendo su sueño. Cortesía
La presentadora espera abrir las puertas de su local muy pronto para seguir cumpliendo su sueño. Cortesía

Sin embargo, la guapa confiesa que el negocio de la venta de ropa y accesorios ha bajado un poco ante la crisis económica que muchos enfrentan en estos momentos.

Aún así dice sentirse bendecida porque ella y los suyos tienen salud para seguir en la lucha.

“Si es una etapa de mucha incertidumbre, de preocupación. Soy nueva en esto (empresaria), entonces, nunca había afrontado una crisis y menos de esta manera. Los primeros días empezamos a acatar todas las órdenes del Ministerio de Salud, teníamos alcohol en gel, llevé una empresas fumigar y todo lo desinfectaba y no solo por los que llegaban a la tienda, sino que yo vivo con mi hijo y con mi abuela que es de alto riesgo.

"Nunca pensé en cerrar sinceramente, porque aún así llegaba gente y aún así vendíamos y teníamos envíos, pero llegó un punto en lo que lo comercial me resbaló porque primero está la salud”, dijo.

“Sí, ha sido difícil porque cuando uno inicia un negocio siempre piensa en el éxito y en que todo va a salir bien, pero que al mes exacto pase una situación así sí es preocupante”, Keyla Sánchez
Sigue activa con las ventas

Keyla asegura que su gran ventaja, con respecto al resto de empresarios que tienen tiendas, es que ella primero empezó a hacerse clientela de forma virtual desde hace más de un año, por lo que ahora lo que ha tenido que hacer es impulsar aún más la página KeySG Fashion en redes sociales.

Además, ella y su pareja, Carlos Hernández, eran los que atendían la tienda en Escazú por lo que tampoco le tocó despedir a nadie y la única vendedora estaba en prueba, entonces, tampoco tuvo que pagarle mucho.

“La gente ahora lo piensa dos veces en comprarse una blusa, un par de zapatos o un jeans porque hay prioridades, pero aún así, gracias a Dios, no hemos dejado de facturar ni solo día, obviamente, no como los primeros días, donde todo pintaba muy bien”, contó.

Keyla y su pareja Carlos Hernández, el jugador de fútbol, eran los que estaban a cargo de las ventas en el local. Cortesía
Keyla y su pareja Carlos Hernández, el jugador de fútbol, eran los que estaban a cargo de las ventas en el local. Cortesía
“Por más que yo quiera traer más ropa todo está cerrado en Estados Unidos, pero gracias a Dios yo sí traía mucha ropa cada cierto tiempo, entonces, ahí tenemos ropa nueva sin mostrar”, Keyla Sánchez

En cuanto al alquiler del local mencionó que los dueños del centro comercial se pusieron la mano en el corazón y le hicieron un gran rebajo por los próximos meses para no perder el punto, pues su deseo es ver su tienda funcionando de nuevo algún día.

Keyla dice no sentirse asustada por esta crisis porque aún hay clientas que la contactan y tiene bastante mercadería en bodega para vender de aquí hasta que pueda volver a viajar para comprar o pedir diseños nuevos.

"La verdad estoy muy agradecida y confiada con las clientas que me están respaldando, porque son momentos difíciles para la gente y hay prioridades, pero yo no solamente vivo la de la tienda, sino que estoy acostumbrada a poner los huevos en diferentes canastos, y si por aquí no está bien podemos compensar con este otro, la verdad me siento muy bendecida ", dice la reina del Instagram en el país.

La presentadora contó que su abuelita sigue muy bien de salud y que por ella también decidió no salir más de casa. Instagram
La presentadora contó que su abuelita sigue muy bien de salud y que por ella también decidió no salir más de casa. Instagram
Disfrutando a la familia

La joven empresaria contó que todavía no sabe cuándo volverá a abrir la tienda en Escazú y que su mayor deseo es no tener que tomar la decisión de cerrarla para siempre.

Durante estos días la presentadora aprovecha el tiempo libre para jugar y compartir junto a su hijo, Thiago, su pareja Carlos y su abuelita, Olga.

“Yo sí llevaba una vida muy acelerada, muy estresante y estos días han servido para descansar, para reflexionar y para poner las barbas en remojo y de pensar en todo lo que uno tiene de un pronto a otro lo podemos dejar de tener sino nos cuidamos. Solo queda pedirle a Dios que todo mejore”, reconoció.

En cuanto al programa ¡Qué buena tarde! dice que continuará transmitiéndose en vivo todos los días pues no piensan quitarlo.