Erick Quirós.19 febrero
Una la ve y jura que es otra. Cortesía.
Una la ve y jura que es otra. Cortesía.

La vida de Candy Ortega, una atleta fitness, de 32 años y vecina de Cartago, no ha sido para nada fácil, por lo que se refugió en el ejercicio para salir adelante.

Después de la muerte de su mamá, del “bullying” que sufrió durante toda su niñez y adolescencia y de la traición de un exnovio, que publicó fotografías íntimas suyas en Internet, ella eligió el camino de salir adelante y a la vez hacerle un bien a su cuerpo en vez de entrar en depresión.

Ahora, en lugar de ser una mujer extremadamente delgada e insegura, proyecta todo lo contrario y eso lo aplauden los casi 70 mil seguidores que tiene en Instagram.

Los comentarios en su contra no han desaparecido porque si antes la criticaban por ser muy flaca, o por ser poco agraciada, ahora los señalamientos van en contra de sus músculos, a pesar de que a simple vista luce espectacular.

Sufrí mucho ‘bullying’ en la escuela, recuerdo que me decían ‘perra loca’, o que parecía travesti", Candy Ortega, atleta fitness.

Ortega sostiene que lo suyo es a punta de matarse en el gimnasio, desmintiendo a los que dicen que seguro se inyectó químicos, grasa, o que pasó por el quirófano.

La atleta se prepara para participar en su primer concurso de fitness el próximo 14 de mayo y por eso aprovechamos para conversar con ella y conocer un poco su historia.

32 años tiene la brumosa

-¿A qué se dedica?

Totalmente dedicada al ejercicio, sí me gustaría ganarme una extrita modelando, pero todavía no se ha dado la oportunidad, a pesar de que ya me han invitado a concursos de modelaje, pero por ahora mejor solo el ejercicio.

-¿Hace cuánto entrena?

Llevo tres años de estar entrenando. Mi primera competencia va a ser el próximo catorce de marzo en el Jacó body beach.

-Vimos una foto en sus redes en donde se ve un cambio enorme, ¿en cuánto tiempo logró eso?

Esa foto me la hice hace unos ocho años, pero el cambio fue hace un año.

El cambio físico y emocional es grandísimo. Cortesía.
El cambio físico y emocional es grandísimo. Cortesía.

-¿Cómo inició con el cambio?

Yo empecé así, antes iba al gimnasio y me daba pereza, o no lo veía como algo productivo, pero conforme uno se va metiendo, la gente de ahí (gimnasio) lo va incluyendo. Al principio pagaba cualquier cantidad de plata porque había gente que quería sacarme la plata y no se preocupaba porque me viera bien.

-¿Entonces qué la hizo cambiar?

Yo era de dejarlo todo botado porque tenía muchas comodidades gracias a mi mamá, porque ella creía mucho en mí y me chineaba porque yo sufría mucho de depresión.

A mis 21 años un exnovio que tenía publicó mis fotos en Internet desnuda, entonces eso me marcó mucho. Yo, como estaba bien económicamente, le di a él casa, carro, le pagué universidad, le ayudaba con los pagos de la hija y así me pagó.

Él me pidió las fotos y se las di, por la confianza que había. Yo hasta pensaba que nos íbamos a casar, pero tres meses después de que terminamos me dijo que le diera plata y como no se la di me amenazó con que iba a publicar las fotos, yo le dije que lo hiciera, pensando en que jamás se atrevería y sí lo hizo.

Recuerdo que cada vez que me metía a una red social me atacaban mucho y me mandaban las fotos, para mí eso fue muy duro y me dio mucha depresión.

Una amiga me dijo que me metiera al ‘gym’ porque seguro eso me iba a ayudar, me costó mucho, hasta que un día una muchacha me motivó y mi mamá me dijo que yo podía cambiar lo que yo era y que la gente ya no me iba a relacionar con esas fotos. Después ella (la mamá) salió con cáncer, entonces tuve que dejar el ejercicio, aunque iba a comenzar a competir, para ayudarla.

Fue muy duro para mí todo lo que le detectaron, aunque ella me decía que fuera al gimnasio. Ella murió el año pasado y yo sentía que todo se había acabado para mí, un día me dije que me iba a subir a una tarima de un concurso por mi mamá, ella es el empuje porque me quedé sin trabajo y perdí mucho de lo que tenía.

-La gente piensa que no es natural, ¿es así?

Todo mundo piensa que me he operado y las amigas me tocan las nalgas y me dicen que cómo hago y yo les digo que reventándome en el gimnasio, es la única forma.

Ahora Candy recibe muchos piropos en redes sociales. Cortesía.
Ahora Candy recibe muchos piropos en redes sociales. Cortesía.

¿Se ha operado?

No, si tuviera la plata me haría los pechos porque es lo primero que se pierde en el gimnasio, pero nada más.

¿Cuántas veces va al gimnasio por semana?

De lunes a sábado, yo vivo cerca de la carretera Interamericana sur y viajo cuarenta y cinco minutos todos los días para ir al gimnasio, de hecho cuando la carretera estuvo cerrada caminaba tres horas para ir y no perderme ni un día (de gimnasio).

¿Cómo reaccionan las personas que la ven después de un tiempo?

Se sorprenden mucho, me dicen que ahora tengo cintura, piernas, un culote, entonces eso me llena. También me dicen que me operé, que me inyecté algo y no, no me he hecho nada así.

Veo que tiene casi 70 mil seguidores en Instagram, ¿cómo logró esa cifra si no se dedica a modelar?

Siento que mucha gente lo hace (seguirla) por morbo, porque como mis fotos estuvieron en Foro de Costa Rica, las ven y luego me van a buscar. He podido conocer a modelos como Hellen Morales o Marcela Negrini, que me han dicho que tengo un cuerpazo, pero más bien las admiro a ellas.

También hay mujeres que me bajan mucho el piso, que si algún hombre me habla, ellas dicen que yo soy esto o el otro, gente que piensa que es ‘photoshop’, pero ya uno se acostumbra a que a nadie se le queda bien.

¿Come de todo?

Soy muy restringida con eso, no soy de postres, para mí no hay comida trampa y mi entrenador no cree eso. Ahorita estoy a punto de vainica, espinaca, ‘zucchini’, pollo y huevo. Cuando me da ansiedad no me dan ganas de queque o un helado, me antojo de arroz o pan casero.

El orgullo de Candy ahora es su colota. Cortesía.
El orgullo de Candy ahora es su colota. Cortesía.

-¿Se fija solo en hombres fit?

Casi no se conocen parejas fitness, a mí me es indiferente porque puede haber alguien con un cuerpazo, pero sin metas y mente vacía.

-¿Qué le dice a la gente que le cuesta arrancar a hacer ejercicio?

Yo les cuento lo que pasó conmigo, el sentirme tan rechazada, fue muy difícil tener que comprar un novio o ese amor porque sabía que por bonita no estaba conmigo, que podía tener un corazón enorme, pero él me veía fea, sufrí mucho ‘bullying’ en la escuela, recuerdo que me decían perra loca, o que parecía travesti, pasé todo eso y lo convertí en una meta para cambiar y verme bien.

Tengo amigas que me dicen que el marido les dio vuelta y yo les dio que se preocupen por ellas y no por la persona que no las valoró y que se tienen que amar a sí mismas, tienen que buscar metas y tratar de cumplirlas.