Por: Redacción , Redacción LT..   Hace 5 días

Si usted anda en busca de un regalo para el Día de la Madre o simplemente quiere probar productos locales, buenos, limpios y sostenibles puede darse una vuelta por el “Mercado de la Tierra”, que se realizará el lunes 13 de agosto de 9 a. m. a 4 p. m., en el edificio Dr. Franklin Chang Díaz, ubicado en Pavas, 1.3 km al norte de la Embajada de Estados Unidos.

El visitante encontrará comidas tradicionales, productos de belleza naturales, artículos orgánicos, accesorios en cuero, artesanías indígenas, cacao, café, pejibayes, guayabas, queso Turrialba, miel y sus derivados, así como chileras, tortillas de queso, repostería y libros sobre gastronomía, entre otros.

Patricia Sánchez, coordinadora del programa de Agromática del CeNAT, explicó que los mercados de la tierra de Slow Food conforman una red mundial de productores, artesanos y chefs que bretean con el objetivo de asegurar que todo el mundo tenga acceso a una alimentación buena, limpia y justa.

De acuerdo con Sánchez, una de las ventajas de los mercados de la tierra es proveer alimentos diferenciados, de calidad y que den confianza al consumidor, ya que se compran directamente a productores locales, cocineros y artesanos.

“Es un mercado educacional que busca hacer al consumidor amigo del productor, del cocinero y del artesano, de modo que hay una retroalimentación entre ambos, ya que se habla de los orígenes, las ventajas y la diferenciación de los productos que vende. Estos mercados y ferias, se basan en precios justos que favorecen tanto a los consumidores como a los que venden y fomentan las economías locales”, detalló.

En todo el mundo

El movimiento Slow Food fue fundado en Bra, Italia a principios de la década del ochenta por Carlo Petrini y un grupo de activistas, pero fue hasta 1989 que se creó oficialmente como una organización global con el objetivo de defender las tradiciones alimentarias locales, la buena alimentación, el placer de comer y promover un ritmo de vida más pausado.

Actualmente agrupa a más de 100.000 socios en más de 160 países. Slow Food considera que la alimentación está relacionada con muchos otros aspectos de la vida como la cultura, la política, la agricultura y el ambiente.

La entrada es gratuita y abierta para todo el público.