Silvia Núñez.22 enero, 2018
Adriana y Alexandra desean evitar que más personas caigan en la trampa de productos como Lipoblue, que se presentan como
Adriana y Alexandra desean evitar que más personas caigan en la trampa de productos como Lipoblue, que se presentan como "milagrosos" para que no dañen su salud como ellas. Cortesía

El deseo de lucir delgadas llevó a dos modelos ticas a probar Lipoblue, lo último de la moda para bajar de peso. Ninguna sospechó que aquellas “cápsulas milagrosas” las harían vivir una pesadilla.

Alexandra Núñez y Adriana Brenes cayeron en la tentación de probar unas cápsulas para adelgazar llamadas Lipoblue, que se promocionan en las redes sociales, sin tener idea del daño que le hacían a su organismo.

Llevaba tres semanas tomándolas cuando empezaron a sentirse mal. Una de ellas se descompuso tres veces debido a los efectos secundarios.

Ninguna sabía que este producto, que se presume es traído ilegalmente desde Colombia o de Estados Unidos, tiene prohibida su venta en el país por parte del Ministerio de Salud ya que no cuenta con un registro sanitario.

Por eso ambas quisieron contar su historia para evitar que más personas "caigan en la trampa", como dicen ellas.

Lipoblue. Las cápsulas son promocionadas en Facebook como milagrosas porque aseguran que se pierden de 4 a 6 kilos con solo tomarse un tarrito de esos. Tomada de Facebook
Lipoblue. Las cápsulas son promocionadas en Facebook como milagrosas porque aseguran que se pierden de 4 a 6 kilos con solo tomarse un tarrito de esos. Tomada de Facebook
Seducidas por la vanidad

Alexandra y Adriana trabajan juntas como modelos de piso de varias marcas. En diciembre del año pasado oyeron hablar por primera vez de Lipoblue.

Al ver que sus amigas daban fe de que el producto las hacía bajar de peso en días, ellas empezaron a averiguar cómo conseguirlo.

Las cápsulas son promocionadas principalmente en Facebook –a través de la página Lipoblue Costa Rica– o por medio de personas conocidas contratadas para anunciarlas en sus redes sociales. Su compra es posible únicamente por medio de un número de WhatsApp, no hay un lugar físico donde se puedan comprar, nunca hay personas dando la cara. El envío lo hacen con Correos de Costa Rica.

"Las empezamos a tomar juntas (el 11 de diciembre). Las dos primeras semanas yo no tuve ningún tipo de reacción, ni efectos secundarios, me sentía bien. Al principio me dieron mucha energía y estaba muy contenta; le aconsejan a uno que se lo tome en la mañana para que pase con mucha energía durante el día. Pero ya a la tercera semana empecé a sentirme mal", explica Adriana Brenes.

Cuarta semana de terror

Adriana agrega que ella siempre ha sido muy saludable y nunca se había sentido mal, así que empezó a sospechar de las cápsulas.

"Empecé a sentir mareos, se me quitó el apetito por completo. Empezaba a comer y rapidísimo ya no tenía hambre. Intentaba comer más porque veía que la porción que había consumido era muy pequeña y me daban náuseas. Se me baja mucho la presión, y lo sé porque mi papá tiene un medidor de presión y él me la tomaba cuando me sentía rara. Ya para la cuarta semana de tomarlas me preocupó más", agrega.

Adriana Brenes confesó que la misma presión que hay dentro del mundo del modelaje la hizo caer en la tentación de verse más delgada y por eso compró el producto. Cortesía
Adriana Brenes confesó que la misma presión que hay dentro del mundo del modelaje la hizo caer en la tentación de verse más delgada y por eso compró el producto. Cortesía

Luego de haberse tomado casi las 30 cápsulas que trae el tarrito (le quedaron cuatro), que le costó 45 mil colones (porque se lo dejaron en promoción por comprar dos, el otro era para su amiga) fue que Adriana cayó en cuenta de que lo que estaba tomando le hacía mal.

"Me empezaban a dar palpitaciones, el corazón se me ponía a full y me daba miedo que me diera un infarto. Me daba como ansiedad, susto y ataques de pánico. Estaba en mi casa segura y (se sentía) envuelta en miedo. Me empezó a bajar la presión un montón y de repente se me subía altísima. De un momento a otro me daba calor o un fuerte dolor de cabeza. Y lo que me terminó de pasar para decir 'ya, nunca más las vuelvo a tomar (las cápsulas)' fue que me descompuse tres veces en esa última semana".

"Uno como mujer siempre tiene esa presión constante por la imagen perfecta y tiende a caer en estos engaños", Adriana Brenes, modelo
Los mismos síntomas

La modelo Alexandra Núñez empezó a sentirse igual de mal que Adriana a la tercera semana. Ella asegura que sí estaba viendo los resultados porque bajaba de peso, pero se empezó a preocupar al ver que sentía como si fuera a descomponerse.

Cuando conversó con Adriana del tema y se contaron su experiencia decidieron dejar de tomar las pastillas.

"Sentía un mareo como si me estuvieran agarrando la cabeza y me la hiceran para adelante y para atrás. Yo me agarraba de las paredes y no se detenía, aparte de que lo ponía a uno ansioso y como nervioso. Si sonaba un ruido fuerte yo me asustaba mucho", recordó Alexandra.

Alexandra aseguró que acudió a las 'pastillas milagrosas' porque en el gimnasio no se quema cierta grasa que pensó que con ellas sí. Cortesía
Alexandra aseguró que acudió a las 'pastillas milagrosas' porque en el gimnasio no se quema cierta grasa que pensó que con ellas sí. Cortesía

Las dos modelos aseguran que en la etiqueta del producto dice que las cápsulas son hechas a base de "productos naturales" y que no producen efectos secundarios.

Fue más de 10 días después de haber dejado de tomarlas que las dos empezaron a sentirse mejor. Decidieron hacer pública su experiencia para evitar que otras personas pasen por lo mismo.

Según dicen, algunas mujeres les escribieron para contarles que habían tenido síntomas muy similares cuando consumieron el mismo producto.

"Dejamos de consumirlo y Adri y yo seguimos con migraña varios días, fue un susto grandísimo. Nos pusimos a investigar y vimos que su venta está prohibida y que puede tener hasta sustancias antidepresivas", señaló Núñez.

"Me deshidrataba mucho y me quitaba el hambre y uno tiene a pensar que es bueno pero eso al final es peligroso porque uno se siente descompuesto", Alexandra Núñez
Como fantasmas

La Teja intentó comunicarse con un distribuidor de este producto a un número de WhatsApp.

La persona que contestó, quien no quiso identificarse, indicó que las 30 cápsulas del tarro de Lipoblue costaban 70 mil colones.

"Por este medio puedes hacer tu pedido y te lo hacemos llegar al domicilio. Somos tienda virtual con mensajería", respondió.

Así es como promocionan este producto el cual aseguran es milagroso y no tiene
Así es como promocionan este producto el cual aseguran es milagroso y no tiene "ningún efecto rebote".

Cuando pedimos hablar con algún encargado e informamos sobre las denuncias de las modelos dejaron de contestar.

En diciembre del 2017 el Ministerio de Salud emitió una alerta sanitaria informando que tanto Lipoblue como otro producto llamado Ultra ZX se vendían ilegalmente en el país.

El ministerio aconsejó no consumir estos productos porque desconocen sus componentes.

Aunque la institución ha recibido denuncias similares a las de ambas modelos, aún no ha podido dar con los responsables de distribuirlos pues no cuentan con un sitio fijo para su venta. Todo lo manejan de manera fantasma sin que les importe la salud de las personas.