Silvia Núñez.22 julio
En diciembre de 2016 su esposa vino al país y hasta lo acompañó en su última Teletón. Todo parecía indicar que el amor y el perdón los mantendría siempre juntos. Foto: Alonso Tenorio
En diciembre de 2016 su esposa vino al país y hasta lo acompañó en su última Teletón. Todo parecía indicar que el amor y el perdón los mantendría siempre juntos. Foto: Alonso Tenorio

El locutor Iván Díaz, famoso por el programa Telemercado, ese en el que dice “¿qué le compro?, ¿qué le vendo?, ¿qué le cambio?”, está de vuelta en el país.

La reconciliación con su esposa en Perú no funcionó y más bien están a punto de firmar el divorcio.

En diciembre de 2016, el presentador del recordado programa “Cambalache” decidió regresar a Perú, su país natal, tras reencontrarse con su hija mayor, Ivonne. Además, su esposa, Edda Marizath Salazar, lo perdonó por haberlas abandonado hace más de 36 años.

Ilusionado, Díaz hizo maletas, vendió la casa que tenía aquí y jaló a hacer una nueva vida junto a ellas y a sus dos nietos. Pero lamentablemente para Iván, la historia de amor duró poco y le tocó regresar a Costa Rica con los bolsillos casi vacíos y con la salud afectada.

Cuenta que los dos primeros años (del 2016 al 2018) estuvo en una pura luna de miel, pero afirma que después una hijastra empezó a meterse en la relación de forma negativa.

“Esta hijita le salió una vagabunda, perdón la expresión. Tan es así que yo tuve que salvar algunas situaciones económicas con ella a pesar de que la mamá gana bien, tuve que pagar algunas cositas con la plata que me llevé de la venta de la casa. Ella (la hijastra) presionó para que yo me fuera y ella, como buena mamá, le hizo caso”, sostiene.

Iván asegura que él resurgirá como el Ave Fénix en esta segunda oportunidad de vida que se está dando en nuestro país. Foto: Silvia Núñez
Iván asegura que él resurgirá como el Ave Fénix en esta segunda oportunidad de vida que se está dando en nuestro país. Foto: Silvia Núñez

El peruano contó que el año pasado su hijastra jaló de vacaciones a Israel y regresó embarazada, por lo que a su esposa le tocó hacerse cargo de todo porque la joven no bretea ni un 29 de febrero de año bisiesto.

“Una de las razones por las que me fui era porque los dos íbamos a disfrutar de la jubilación juntos, a disfrutar de la familia, pero ella decidió seguir trabajando", Iván Díaz.

Además, según Díaz, la hijstras se ponía a meterle cuento a la mamá y a indisponerla porque él y la hijastra pasaban mucho tiempo juntos en la casa, dado que su esposa trabaja, por lo que los roces eran constantes.

“Estando ahí (en su casa en Miraflores, en Lima) sentí que yo estaba sobrando, me hacían a un lado. Había muchos problemas. El apartamento es de mi hija Ivonne, y ella me dijo que estuviera tranquilo porque esa era mi casa (cuando él le contó lo que estaba ocurriendo). El problema es que la chiquita (hijastra) cuando llegó embarazada se hospedó en el apartamento y de ahí no la sacó nadie”, cuenta.

El peruano tenía más de 30 años de ser presentador en Teletón. Aún está a la espera que lo inviten para este año ahora que está de regreso. Foto: Gesline Anrango
El peruano tenía más de 30 años de ser presentador en Teletón. Aún está a la espera que lo inviten para este año ahora que está de regreso. Foto: Gesline Anrango
Le pasó de todo

Justo en la época en la que tenía problemas con su hijastra, Iván fue a parar al hospital durante 19 días porque se le empezó a hinchar el tobillo izquierdo y no podía caminar.

Los médicos diagnosticaron vasculitis (un problema de circulación) y le recomendaron descansar en su casa.

Díaz comenta que los problemas con su esposa continuaron debido a las acciones de la hijastra. Para colmo, él se volvió a enfermar, ahora del oído derecho.

“Se me hinchó tanto que parecía que tenía un tumor en el oído y estuve dieciséis días en el hospital. El día que me dan de alta llegó la empleada de la casa al hospital y me dijo: 'don Iván, tengo que darle una noticia. La señora dice que usted no regresa al apartamento’. Yo estaba que no me la creía, la hija la presionó para que me sacara", dijo.

Para colmo, cuando estuvo internado en el hospital también le dio herpes zóster en la espalda y en los glúteos.

Locutor regresará a la televisión la otra semana con su programa Telemercado. Foto: Silvia Núñez
Locutor regresará a la televisión la otra semana con su programa Telemercado. Foto: Silvia Núñez

Al locutor no le quedó más que pedirle ayuda a un compadre para que le permitiera dormir en el sillón de la sala mientras encontraba dónde hospedarse.

Todo esto le pasó en julio del año pasado y se mantuvo donde su amigo durante cinco meses y decidió regresar a Tiquicia.

“Hipócritamente me recibió (la hijastra). Fui hasta con la intención de ponerme un restaurante con ella porque supuestamente había estudiado para ser chef y lo que tenía en un curso de bartender”, Iván Díaz

Están invitados a hacer sus cambalaches conmigo...

Posted by Iván Díaz Cuya on Saturday, July 13, 2019
Una lección de vida

Ahora el locutor está viviendo en una pensión en San José y uno de sus dos hijos ticos (que tuvo de una relación pasada) lo está ayudando económicamente pues dice que con la pensión que le da el Estado no le alcanza.

Además, hoy retoma su programa “Telemercado”, el cual lo transmitirán por Telered Televisión y Telesistema, que se ven por varias cableras del país y hasta fuera de nuestras fronteras.

Dos años le duró la ilusión al locutor
El peruano dice tener su corazón en paz pese a que la ilusión le duró muy poco y que no le cierra las puertas al amor. Foto: Alonso Tenorio
El peruano dice tener su corazón en paz pese a que la ilusión le duró muy poco y que no le cierra las puertas al amor. Foto: Alonso Tenorio

También está a la espera que le salga alguna oportunidad laboral en alguna universidad como profesor de locución. Tiene muchas ganas de seguir compartiendo su amplio conocimiento con las nuevas generaciones.

“Yo no creo en los fracasos, simplemente fue que no prosperó. Creo que fue una lección que tuve que aprender. Yo iba supuestamente porque un milagro había ocurrido, pero el milagro no era que yo me quedara allá con la esposa, sino que conociera a mi hija y a mis nietos”, dice.

Comenta que se mantiene en tratamiento en el Hospital México y es por los medicamentos que se mantiene bien cachetón.