Farándula

“Me dijo que me iba amar, pero no fue así”

Rafael Ramos, sicólogo

“Me dijo que me iba amar, pero no fue así. ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué hice mal? ¿Me habrá olvidado? ¿Tendrá a otra persona? En fin, no sé qué pasó”.

Cuando una persona le baja el cielo y la tierra, hace promesas de amor eterno, usted empieza a soñar y le hace creer que todo va de maravilla, pero algo sale mal y la persona se va, se rompen los sueños.

Es desconcertante que una persona de un momento a otro haga un cambio de dirección radical en un proyecto de vida de pareja, ya que quedan muchas dudas, sobre todo cuando el discurso para terminar es “te amo mucho, pero estoy confundido”. Con frecuencia este tipo de expresiones son una forma solapada de suavizar una decisión que por diferentes factores emocionales la persona no puede asumir con claridad.

Esta persona ya le terminó, está clara la situación y frente a las dudas, la respuesta está en los hechos. Aunque sería bueno tener claro qué motivó el desamor o la decisión de terminar, ahora lo que importa es que a usted le toca continuar con su vida.

Esto no es sencillo de digerir, pero las personas hacen cambios emocionales y muchas veces no logran entender por qué los hacen, pero hay que asumir las decisiones no desde lo que la otra persona hizo, sino desde usted. ¿Usted podría seguir con una persona que hace estos cambios abruptos, que no le da opción de resolver y plantear otras alternativas?

No se concentre en qué pasó con esta persona, al final decidió terminar y esa es la respuesta central de su proceso. Él debió haber sido más claro, pero la ruptura es un hecho que no se analiza, se asume para replantearse la vida.

Vea la vida desde su perspectiva, así que tómese el tiempo para reponerse, no busque a esa persona, deje esta historia atrás, reconozca su valor como persona. Cuando no la quieren no significa que sea más o menos, es salvarse a sí misma de la inestabilidad de la otra persona.