Redacción .9 julio

“Soy infeliz en mi relación de pareja y no quiero estar ahí. Lo que pasa es que tenemos unas chiquitas, y no quiero dejarlas sin papá. No soporto que cuando hablamos siempre terminamos en un puro pleito. He tratado de muchas formas que él hable y busquemos ayuda, pero no pasa nada. Le he perdonado varias infidelidades y al final dice que todo es mi culpa. Además, como ya no quiero tener sexo entonces me grita y me dice cosas muy feas. Yo puedo vivir sola y me puedo mantener, pero pienso en mis hijas, aunque él nunca esta”.

Rafael Ramos, sicólogo. FOTO: Jorge Andrés Arce.
Rafael Ramos, sicólogo. FOTO: Jorge Andrés Arce.

1. Usted prefiere que las niñas crezcan con su papá, aunque la familia es un infierno de familia, así que no valora la posibilidad de una sana separación que promueva un ambiente familiar más sano. No olvide que dentro o fuera, a él le toca encargarse de construir un lazo afectivo importante con sus hijas.

2. Usted habla de procesos de frustración y tristeza, a partir de una muy mala comunicación. Es una relación inestable, no hay anuencia a buscar ayuda, hay infidelidades y presión sexual. Recuerde que usted tiene derecho a decir no al sexo, por lo que si el no la respetada y la obliga a tener relaciones, debería buscar ayuda pues toca temas legales importantísimos.

3. Si usted puede sostenerse sola, si puede avanzar por su cuenta, lo mejor es que busque ayuda sicológica, porque por la descripción se ofrece a ciertas situaciones, usted está lidiando con perfiles compatibles a la violencia sicológica, sexual y verbal y la verdad no tiene por qué vivir de esta manera. Es falso que sus hijas van a crecer traumadas porque no tener al papá, lo que trauma son los malos manejos que hacemos los adultos frente a estas situaciones. Ustedes pueden transformarse en papás responsables, mediante un esquema de separación que no implique agresión alguna y que defina espacios con claridad para compartir con ellas.