Rafael Ramos.17 febrero

“Me separé hace un mes y me siento la mujer más feliz del mundo. Estoy preocupada porque no sé si esto que siento es normal, yo estaba en una relación muy fea y complicada, ya no había pleitos, pero cada uno hacía lo que quería, me armé de valor, hablé con él y él me dijo que estaba bien, no éramos felices...”.

1. No se trata de normalidad, se trata de asumir la realidad. Toda separación implica algún duelo, pero no todos los procesos de duelo tienden a ser complejos, difíciles y desgastantes.

2. Si usted y su pareja eran conscientes de que estaban en una relación en la que no había satisfacción, una relación pierde sentido, cuando asumimos la realidad la separación puede ser liberadora, sana y adecuada para los dos.

3. Un duelo propio de perder una relación implica un proceso emocional a veces complejo porque hay múltiples pérdidas. Por ejemplo, se puede pasar por caer en la cuenta del tiempo perdido, se pierden sueños, esperanzas e ilusiones, se pierde un proyecto de vida.

4. Con alguna frecuencia hay una pérdida transitoria del estilo de vida a nivel económico, de integración social y familiar, que de una u otra forma implica emociones que suben y bajan. Mientras esto no la paralice o no provoque un síndrome emocional muy complejo, no hay por qué agobiarse.

5. También al salir de una mala relación ganamos la oportunidad de aprender y de volver a comenzar e iniciar una historia personal de crecimiento emocional, esto nos permite tener la oportunidad de iniciar nuevas historias de amor, esta vez con todo el aprendizaje de la historia pasada, así que también hay que enfocarse en lo positivo.

6. Yo le diría que vaya con calma, sea realista, concéntrese en los beneficios y si eventualmente algo de esto le preocupa puede buscar ayuda profesional, pero si se siente bien, siga por esa vía, sin mayores preocupaciones.

Rafa lo guía y lo aconseja en La Teja. Fotografía: Alejandro Gamboa Madigal.
Rafa lo guía y lo aconseja en La Teja. Fotografía: Alejandro Gamboa Madigal.