Rafael Ramos.3 abril

“Los últimos dos años he estado con un hombre que tiene una hija. Lo conocí con tres años de separado y él acostumbra ir a ver a la hija, algo a lo que no le veo problema pero va los martes y jueves a verla y se queda dormir ahí. Los fines de semana, de viernes a domingo, cada 15 días, también queda dormir allá por lo que me siento muy incómoda y se lo he dicho, ya que la otra muchacha vive sola, pero se enoja y me grita horrible. No soy celosa ni controladora, pero espero que se ponga en mis zapatos”.

1. ¿Cómo visualiza usted una relación? ¿cuál es su concepto de relación? ¿qué es lo que usted quiere? ¿qué le gustaría vivir? Responda estas preguntas y defina muy bien ¿qué es lo que usted quiere? Analice lo que le ofrecen y si se parece o no a lo que usted desea habrá respondido esta preguntas.

2. Más allá del desacuerdo con el tema de la hija. Él tiene una reacción explosiva y agresiva, ¿le parece que él tiene una forma de comunicarse constructiva? ¿no le parece que las conductas que usted describe son cercanas a la agresión? Vea las cosas como son y tome decisiones.

3. Usted habla, propone, analiza, y lo que encuentra es una respuesta agresiva y complicada, por lo que ante esta situación clara, ¿usted qué va hacer? No piense en ¿qué le pasa a él? Piense en usted y tome decisiones.

4. Usted visualiza que está en una relación inestable y se le hace un nudo en la cabeza, así que debería buscar terapia urgentemente porque una relación no es sinónimo de intransigencia, porque aquí no se trata de que uno dicte las normas y el otro tiene que bajar la cabeza y acatar. Tenga cuidado con esto porque los niveles de agresividad parecieran ser crecientes.

Rafa lo guía y lo aconseja en La Teja, Fotografía: Alejandro Gamboa
Rafa lo guía y lo aconseja en La Teja, Fotografía: Alejandro Gamboa