Este lunes inició el juicio en el que se definirá el futuro de los cuatro hijos del cantante Miguel Bosé y su expareja Nacho Palau, los cuales criaron como una familia hasta hace dos años cuando la pareja decidió separarse luego 26 años de relación.
Actualmente el cantante vive en México con sus dos hijos biológicos, mientras que su expareja regresó a Valencia donde vive con sus otros dos hijos.
Quien fuera novio de Bosé reclama que los niños crezcan juntos y tengan idéntico nivel de vida. Palau en la actualidad trabaja en una fábrica de embutidos tras dejar la residencia en la que ejercía de cocinero. Horas antes de comenzar el juicio que se realiza en España y que fue aplazado a causa de la pandemia, Palau publicó una foto de los cuatro niños abrazados —Tadeo y Diego, hijos biológicos de Miguel Bosé e Ivo y Telmo, hijos biológicos de Nacho Palau— con el texto: “Hermanos para siempre”.
Toda una declaración dirigida a Bosé con quien, pese a los intentos de negociación, no ha alcanzado a un acuerdo sobre su futuro.
“Confío en que se haga justicia”, declaró Palau a su salida del juzgado. No quiso aportar detalles del juicio pero tras saludar a la prensa dijo: “Ya ha pasado todo”.
Bosé dejó la instalaciones poco antes de las dos de la tarde y de la misma forma de la que llegó, a través del garaje. “Yo también hubiera querido hacerlo así”, dijo con ironía Palau marcando las diferencias entre ambos.
El juicio de este lunes es solo el primer paso de un proceso que puede durar años si Bosé se mantiene en su postura. Palau y sus representantes legales tienen claro el principal objetivo de este pleito: conseguir la declaración de filiación de Diego, Tadeo, Ivo y Telmo, esa que les declare hermanos con los mismos derechos e hijos iguales de Miguel Bosé y de Nacho Palau.
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