La presentadora y bailarina Mimi Ortiz recordó uno de los momentos más difíciles que ha enfrentado en su vida como fue la separación del papá de su hijo.
La también exparticipante de Mira quién baila compartió esta experiencia cuando le preguntaron cuál había sido su mayor momento de frustración o derrota y cómo había logrado superarlo.
Ortiz reconoció que la ruptura sentimental la golpeó especialmente porque tenía una idea muy definida de lo que quería para su vida, que era formar una familia para siempre.
“Yo soñaba o tenía idealizado el tema de la familia, ¿verdad? Papá, mamá e hijo. Traje a Jay al mundo pensando en una familia, en ese concepto, en esa idealización de estar los tres juntos” recordó.
Por eso, cuando tomó la decisión de separarse, una de las cosas que más le costó asimilar fue convertirse en mamá soltera.
“Creo que eso era lo que más me aplastaba contra el suelo: el tema de ahora ser mamá soltera. Eso me golpeaba demasiado porque tenía mucha ilusión e idea de formar esa familia”, confesó.
Sin embargo, con el paso del tiempo, su manera de ver las cosas cambió por completo. La bailarina explicó que la vida le terminó enseñando una gran lección y que lejos de ser motivo de vergüenza o derrota, ser mamá soltera también le permitió descubrir capacidades y fortalezas que no sabía que tenía.
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“Una mamá soltera tiene superpoderes, logra cosas que cualquier ser humano normal no podría lograr. Y saca fuerza y amor de no sé ni de dónde para salir adelante”, expresó.
Así fue como pasó de sentirse frustrada y derrotada a sentirse orgullosa de la mujer y madre en la que se había convertido.
Mimi también reconoció que su fe en Dios fue fundamental durante ese proceso, pues sintió que siempre tuvo ese respaldo para encontrar paz en medio de las dificultades.
Pero hubo algo más que la ayudó a salir adelante: cambiar la manera en la que interpretaba su realidad.
La presentadora explicó que dejó de mirar su situación desde la vergüenza, el fracaso y la derrota para comenzar a verla desde el crecimiento, el amor y la admiración hacia sí misma.
“Simplemente, cambié la forma de verlo: desde una forma positiva, de crecimiento, de amor, de admiración hacia mí y con Dios, obviamente”, concluyó.
Actualmente, la presentadora de Sábado feliz dice tener una relación cordial con su expareja de hace años por el bien de su hijo y hasta se les ve juntos en paseos a la playa y en restaurantes, compartiendo como una familia.


