Kimberly Cascante superó el coronavirus tras mes y medio de aislamiento y pese a ser asmática

Por: Omar Esteban Tenorio 24 junio
La modelo cuenta que si salen a pasear al perrito o al supermercado, salen con mascarillas y con guantes. Foto: Cortesía Kimberly Cascante.

La modelo Kimberly Cascante vive desde hace un año en Brasil, país en el que contrajo el mes pasado el COVID-19 junto a su novio Alexandre Tostes y sus suegros.

La experiencia fue muy ruda, ya que ella padece asma, aunque ahora está completamente recuperada del mortal virus.

La guapa, de 35 años, se siente más que bendecida y agradecida con Dios de estar bien, ya que todos en la familia a excepción de un cuñado (único que no se contagió), tuvieron que mantenerse por mes y medio en aislamiento mientras eran tratados con ivermectina (destruye parásitos) y el antibiótico azitromicina, medicamentos que recomiendan los médicos en ese país sudamericano para combatir el coronavirus.

La Teja contactó a Kimberly Cascante para conocer detalles de todo lo que tuvo que enfrentar en Brasil, país que este martes registraba 51.271 fallecidos y supera el millón de casos.

–¿Cuáles fueron los comentarios que recibió al hacer público su contagio?

La gente en Facebook me apoyó, pero otros me decían que me quedara ahí (Brasil). Tras la primera entrevista que di, recibí comentarios muy feos. Yo me sentí discriminada en un momento.

–¿Sospecha cómo se dio el contagio?

La verdad no, porque igual nos cuidamos muchísimo, pero ya el país estaba suficientemente infectado. Pudo ser con algo tan simple como ir a hacer las compras, o que se me olvidara limpiar algo, pero no sé. Aparte nos trasladamos de Sao Paulo a Río de Janeiro, donde viven mis suegros y es muy difícil controlar lo que hacen los demás.

Cuando el país está infectado es demasiado difícil saber dónde me contagié.

La guapa junto a su novio Alexandre Tostes, tuvieron que trasladarse de la ciudad de Sao Paulo a Río de Janeiro, donde viven sus suegros para pasar la cuarentena. Foto: Cortesía Kimberly Cascante.

–¿Qué síntomas experimentó?

Inicié con un dolor de cabeza horripilante, yo pensaba que tenía una jaqueca porque estaba en etapa de negación de que era coronavirus. Cuando a mí me dieron los síntomas fuertes comencé con mucho vómito, un dolor de cuerpo terrible, un cansancio que ni siquiera me podía levantar de la cama y el dolor de garganta más feo que he tenido en mi vida, era como si tuviera llagas en mi garganta y le pusieran alcohol. Era una cosa espantosa.

Perdí el olfato, el sentido del gusto. No sé si tal vez afecta, pero asumo que sí, yo duré un mes en el que no me vino la menstruación. La temperatura no bajaba de los 37.5 grados, además de una tos seca.

“Cuando el país está infectado es demasiado difícil saber la razón de dónde me contagié.” - Kimberly Cascante, Modelo -

–¿Acudió a un centro médico privado?

Sí, porque aquí los hospitales públicos están llenos, el sistema de salud está colapsado. Hay personas que se mueren esperando un campo en cuidados intensivos. Es muy triste porque también se habla de la parte política, hay alcaldes que adquieren respiradores y nunca aparecen las máquinas, se desaparecen y se perdió la plata.

–¿Padece asma?

Desde chiquitica, en la adolescencia se me quitó, pero hace como tres años sufrí neumonía y me volvió. Ya yo sé cuando me falta el aire, así que llegaba un momento en el que no me estresaba tanto porque ya sabía cómo controlar mi respiración, pero era angustiante sentir cosas en mi cuerpo que nunca en su vida había vivido.

–¿Cómo se dio la cadena de contagios en la familia?

Los primeros que empezaron con los síntomas fueron mis suegros, que ya son adultos mayores. Mi suegro solo tuvo temperatura alta de síntoma, mi suegra sí estuvo un poquito más complicada, al igual que mi novio y yo. Mi cuñado fue el único que no salió premiado. Ya todos estamos bien gracias a Dios.

–¿Quedan algunas secuelas tras la enfermedad del COVID-19?

Ahorita estoy con falta de aire por el asma y debido a las lesiones que me quedaron del coronavirus en los pulmones, pero eso es un proceso de ocho semanas para recuperarse y el cansancio desaparece un poco, según explicó el médico.

–¿Aplicó remedios caseros?

Mi papá estaba de necio mandándome audios diciendo: “Coma ajo”, entonces yo comía un montón de ajos junto con mi novio, eso fue lo único.

Kimberly Cascante estudió educación con énfasis en estimulación lingüística y actualmente se encuentra laborando en el manejo de redes sociales del proyecto: “Piensa Verde”. Foto: Cortesía Kimberly Cascante.

–¿Cómo enfrentó emocionalmente ese aislamiento con la enfermedad?

Fue bastante frustrante. Yo obviamente extraño un montón a mi familia porque es algo difícil de enfrentar. Por dicha mi novio estuvo conmigo siempre, aunque él se sentía mal siempre estuvo ahí apoyándome porque yo he sido más llorona. Cuando me dijeron que estaba contagiada me puse a llorar y yo no sabía qué hacer porque es algo desconocido.

–¿Cómo se encuentra la sociedad brasileña en estos momentos con la pandemia?

Mi novio está triste porque la situación está supermal. Hacen estafas con los respiradores, el presidente Jair Bolsonaro no ayuda mucho y tienen mucho miedo de que el país caiga en una dictadura. Además, la gente no respeta mucho y se van a las playas a pesar de que está prohibido.

–¿Qué les aconseja a los ticos?

Que hagan caso, esto no es un juego, esto sí existe y podemos morir. Que, no salgan, que se laven bien las manos y que sigan todas las medidas que el Ministerio de Salud está diciendo. Que se cuiden mucho, porque no solo están poniendo su vida en riesgo, sino también la de sus familiares.