AFP .2 agosto, 2018
El maestro Xuecheng se pasó de la raya con las monjitas. AFP
El maestro Xuecheng se pasó de la raya con las monjitas. AFP

Las autoridades religiosas chinas iniciaron este jueves una investigación sobre un célebre monje budista, acusado de haber acosado sexualmente a seis monjas, una denuncia desmentida por su monasterio.

Un informe de 95 páginas, elaborado por dos antiguas monjas y difundido por Internet a principios de esta semana, provocó un gran escándalo que salpicó al maestro Xuecheng, miembro del Partido Comunista, y al monasterio Longquan, que él dirige.

Acusan a esta eminente figura religiosa de enviar mensajes de móvil con un tono desinhibido o amenazante, a seis monjas para forzarlas a mantener relaciones sexuales con él.

Cuatro de ellas aceptaron su petición, ya que les aseguró que el sexo formaba parte de su formación budista, según el informe, que también denunciaba la situación precaria de las finanzas del monasterio.

"Recibimos los elementos y el contenido descrito en el informe y empezamos una investigación y un trabajo de verificación de estas afirmaciones", indicó el jueves la administración estatal encargada de los asuntos religioso. Esta aseguró tomarse "muy en serio" las acusaciones.

Según el diario oficial Global Times, las autoridades convocaron e interrogaron a Xuecheng, pero lo dejaron enseguida en libertad.

El monasterio de Longquan desmintió en un comunicado estas acusaciones. Además, criticó que en el informe aparecen "pruebas traficadas" y denunció "un intento deliberado para perjudicar" al maestro Xuecheng y su monasterio.

“Este incidente surgió por el deseo de venganza”, insistió el monasterio de Longquan, que pidió al gobierno y las autoridades religiosas que investiguen a la acusación.

Xuecheng, el jefe de la Asociación budista china y miembro de la cámara consultiva del Parlamento chino, es toda una celebridad en China, donde millones de fieles siguen con atención sus publicaciones en su cuenta de Weibo, el equivalente de Twitter en el gigante asiático.

En China no existe ninguna definición legal del abuso sexual, una práctica muy extendida en este país.