AFP .5 enero, 2018

En el ring, con los labios pintados y un sujetador rosa como señal de identidad, la tailandesa Nong Rose será la primera boxeadora transexual que peleará en Francia.

Antes de enfrentarse este viernes al campeón de ese país, Akram Hamidi, esta adepta del boxeo se ha preparado para su primer combate en el extranjero en un pequeño pueblo del centro de su país.

Frente a ella, en el entrenamiento, su hermano gemelo recibe los golpes de una púgil que pelea en la categoría de menos de 52 kilos.

Para el registro civil, Nong Rose es Somros Polchareon y sigue siendo un hombre, pero ella se siente mujer desde su niñez, aunque esperó a los 14 años para comenzar a vestir ropas femeninas.

“Cuando comencé a vestirme de mujer, tenía miedo de que la gente no lo aceptara”, explica la joven de larga cabellera negra y que pelea contra hombres.

La boxeadora no le teme a nada y se cuida para verse bien coqueta en el cuadrilátero. AFP
La boxeadora no le teme a nada y se cuida para verse bien coqueta en el cuadrilátero. AFP

En el ring, como en la vida, las cosas no han sido fáciles para ella. Tailandia está considerado a menudo como un paraíso para los homosexuales y los transexuales, pero aunque sí son tolerados, muchos consideran que son tratados como ciudadanos de segunda clase.

“En mi pueblo, todo el mundo me conocía y por lo tanto era fácil. Pero fuera de la ciudad, algunos boxeadores me miraban más y aseguraban que un transexual no podían ganarles”, dijo.

Unos insultos que al principio eran difíciles de superar, pero después empezó a saber como enfrentarlos. Ahora, está orgullosa de su carrera y feliz de ser la primera transexual en pelear en Francia.

“Esto permitirá dar luz a los transexuales, demostrar que valemos tanto como los otros. No somos débiles”, argumentó.

Detrás de las apariencias, Tailandia sigue siendo una sociedad conservadora. Hasta 2012, la transexualidad estaba considerada como una enfermedad mental por parte del ejército.

Y el cambio de género sigue sin ser reconocido legalmente; el sexo de origen sigue siendo el que figura en el pasaporte, lo que complica todas las tareas administrativas.

Nong Rose no es la primera boxeadora transgénero del país asiático: Nong Toom, de quien la película ‘Beautiful Boxer’ (2004) cuenta su historia, abrió la vía.

Toom abrió una escuela de boxeo cerca de Nong Rose: “Es un modelo para mí y viene a menudo a apoyarme en mis combates”, dijo Rose.

Profesional desde hace dos años, suma más de 150 victorias en 300 combates, de las que 30 lo fueron por nocáut.

Para esta nueva etapa en su carrera, Nong Rose se muestra impaciente de ver qué acogida le prepara el público francés el 6 de enero.

La asiática espera que esta experiencia le sirva para pelear más en el extranjero, por ella y para lograr avances para los deportistas transexuales.

“Actualmente ya no tomo más hormonas porque influye en mi condición (física) y mi boxeo. Cuando estás bajo las hormonas tienen mucha menos energía”, dice Rose, cuyo novio también es boxeador profesional.

“Pero cuando deje el boxeo me haré todas las operaciones para finalizar mi transformación”, concluye.