Farándula

“Nos divorciamos, pero él todos los días sale del trabajo y se viene a meter a la casa”

Rafael Ramos, sicólogo

“Hace más de un año me divorcié y quedamos con acuerdos claros. Nos distribuimos las cosas y tenemos dos hijos mayores de 20 años, pero él todos los días sale del trabajo y se viene a meter a la casa. Siempre se va al filo de la restricción y le he dicho que ya no quiero esto. Me trae la ropa para que se la lave, me exige que le haga de comer y los fines de semana los pasa con su novia. Esto me tiene cansada”.

1. Un proceso de divorcio tiene que definir las cosas con claridad y si no van a estar juntos, firmaron un documento, distribuyeron los gananciales, llegaron a acuerdos económicos y se distribuyeron las responsabilidades con los hijos, lo que sigue es procurar la independencia afectiva, porque divorciarse es más que separarse, es replantear la vida.

2. Es probable que a una persona al inicio le cueste la desvinculación y aparezca ocasionalmente en la casa donde vivió por años, pero llega un momento en el que debe asumir la realidad. Hay un proceso de divorcio y este debe realizarse respetando el espacio de cada quien, con el objetivo de que se pueda establecer la independencia necesaria para avanzar en la vida.

3. Pero si usted ya habló y él simplemente llega, entonces tiene varias opciones: buscar ayuda legal y sicológica con el objetivo de que usted pueda establecer límites, pero también debe poner límites, ser firme, coherente y consistente en procura de tener mayor independencia.

4. Con frecuencia se culpa a la otra persona por lo que hace y cómo lo hace, pero también depende de usted. A veces los límites no solo se le deben poner a la otra persona. Si usted maneja un doble código y lo hace con contradicción, entonces debe ponerse límites a esa permisividad que no le permite avanzar e integrar su proceso de divorcio. Usted debe definir qué va a hacer y ser firme con su decisión.