Erick Quirós.27 enero

Los hermanos Vargas son unos de los grupos más legendarios del país y el más representativo del rock en Costa Rica.

En su trayectoria de 55 años de estar tocando a lo largo de Tiquicia y en muchos lugares del extranjero, nunca habían vivido una época de vacas flacas como la que atraviesan actualmente. Si en épocas normales se han caracterizado por ser grandes pulseadores para salir con los retos diarios, en esta pandemia se han visto doblemente golpeados.

Los Vargas son la banda más representativa del rock tico. Archivo.
Los Vargas son la banda más representativa del rock tico. Archivo.

Eddy, líder de la agrupación, nos contó, que en su caso, se la ha jugado haciendo rifas para afrontar el duro momento. Los ahorros se le fueron en dos toques y a sus 70 años, cuesta encontrar otra labor más allá que lo que ha hecho toda la vida con la música.

Si quiere comprar un número puede contactar a Eddy al 8344-0579.

-¿Cómo ha sido el año de pandemia que llevamos para ustedes?

Desde antes que empezara, en febrero, teníamos contratos para todo el año y después de eso se cayó todo, no hay a quién reclamarle porque es por fuerza mayor. Pensamos que iba a ser poco, pero ya vamos para un año y cada vez se pone más duro.

-¿Cómo han sobrevivido?

Mi hermano Eduardo, el cantante, sabe de construcción y pintar y con eso se la ha jugado. Juancito tiene una pensión que le alcanza para él solo. Marcos, que es segunda guitarra, hace mandados a gente del barrio y Juan Carlos, por dicha tiene su empresita y no ha pasado necesidades.

-En su caso, ¿cómo ha hecho?

Yo tengo que pagar mi casa que se la debo a la mutual y los recibos, me la he jugado a punta de ahorros, pero se gastaron en tres meses, entonces he tenido que aruñar alguito y hacer rifas de todo para poder salir adelante. Estuve pensando en dar clases, pero la gente está quitada para que uno vaya o para llegar a la casa.

-¿Qué ha rifado?

Algunas guitarras que me dio Mundo musical, también ropita, ahora para el Día de los Enamorados estamos haciendo una rifa de una camisa para hombre y un perfume y una mudada de dama. Por suerte algunas amistades me han ayudado económicamente o me han dado algún ‘diarecito’.

-¿Ustedes han vivido siempre de la música?

Sí, toda la vida, por eso la hemos visto fea porque los ahorros se fueron rápido. Este es el gremio más golpeado, hay algunos que ganan, pero que tienen otras cosas más, pero nosotros no, somos como Otto Vargas, que siempre vivió de la música.

Algo importante es que yo soy compositor y he tenido mucho tiempo canciones guardadas, entonces pensaba hacer un disco que se llama Anécdotas, que incluye la pieza “Es mejor así”, que se trata de mi vida cuando pasé por el tormento de las drogas. Igual, si alguna orquesta o solista quiere comprarme música, también voy a venderla.

-¿Han pasado necesidades?

Fíjese que Dios es tan grande que a veces no hemos tenido comida para nosotros (él y la esposa) y para mis perritos y hasta eso me han regalado, a veces he puesto un video en Facebook y nos mandan comidita para ellos. Yo le doy gracias a Dios que no hemos pasado hambre, lo que sí es difícil de pagar es el asunto de la mutual y por eso yo hago las rifitas. También estamos viendo con mi esposa si nos ponemos a vender cosas de taquería porque ella sabe de esas cosas, pero necesitamos comprarnos una freidora para hacer las cositas.

-¿Por cuántos tiene que velar?

Gracias a Dios solo somos mi esposa y yo y cinco perritos.

Eddy Vargas le pone buena cara a la mala época que viven. Cortesía.
Eddy Vargas le pone buena cara a la mala época que viven. Cortesía.

-¿Cómo está la rifa para el Día de los Enamorados?

El número vale tres mil colones, se saca el 12 de febrero.

-¿Cuánto llevan desde que iniciaron?

Somos la banda más vieja de Costa Rica, tenemos 55 años.

-En todo este tiempo de tocar, ¿la habían pasado tan feo como hasta ahora?

Jamás, la única vez que la pasamos feo fue cuando no tocábamos porque como nosotros somos 17 hermanos y mi tata era jornalero teníamos que andar robando caña y ñampi para comer, gracias a Dios que nos dio el arte de la música y nosotros salimos a las calles a los seis o siete años a ganarnos algo, mi hermano Álvaro y yo, él hacía los acordes y yo con maracas nos poníamos a tocar y eso era un alivio para mi papá. Ya después empezamos a viajar y ver más platica para ayudar a mamá y a papá.

-¿El documental que hicieron les generó ganancias?

Fíjese que el productor, Juan Manuel Fernández, siempre fue una persona muy honrada. Cuando hicimos el documental nos tocó una parte, tiempo después, un día, llegó a tocarnos la puerta y nos llevaba dos millones porque ganamos un premio en un festival en Venezuela y luego en Cuba... otro medio millón de otro premio que nos llevamos.

-¿Han llegado a pensar en no volver a tocar?

No, Dios nos dio ese arte, creo que si la música se enseñara todo mundo sería músico, pero Dios nos dio ese arte y será hasta que me muera.

-¿Cómo está de salud?

Cuando estoy tocando me siento como un carajillo de 20 años.