Erick Quirós.26 septiembre, 2017
Después del baile todo mundo jalaba mocos. Jeffrey Zamora.
Después del baile todo mundo jalaba mocos. Jeffrey Zamora.

Sin duda, la tercera gala de Dancing with the stars quedará grabada en la mente y los corazones de los participantes y el público. Las historias tan íntimas y reveladoras que se presentaron antes de cada baile, pusieron a jalar mocos a todos.

Uno de los cuentos que más conmovió fue el de Víctor Carvajal, quien tuvo que vivir en la calle después de haber salido de la casa de sus tatas, ya que ellos tenían problemas con sus preferencias sexuales.

Esa historia, que ya era algo conocida, tuvo un protagonista que pocos imaginaban, se trata de la persona que se convirtió en el pilar para que el presentador de De boca en boca sea lo que es en la actualidad.

Víctor Carvajal cuenta el año más difícil de su vida

Hablamos de Jose Acuña, pareja de Víctor desde hace 16 años, fue él quien le extendió la mano cuando más lo necesitaba. Ellos se conocieron en el 2001, por eso el presentador eligió ese como su año memorable.

Por eso, el participante de Dancing le dedicó su presentación y le entregó un merecido ramos de flores en agradecimiento por todo lo que ha hecho por él.

Jose habló con La Teja y detalló un poco la historia de amor y de apoyo entre ambos.

–¿Cómo se sintió en el momento del baile de Víctor?

Fue una noche muy linda, todos los que estaban en el estudio se pusieron a llorar y al final varia gente se acercó a saludarme y a decirme que estuvo muy lindo todo.

¿Sabía que iba a ser una noche tan emocional?

Víctor me contó que la gala era sobre el año memorable y me lo dijo por encimita. Alguien en el canal me había dicho que la tercera gala iba a ser muy buena, pero no sabía del calibre de programa que se venía. Cuando vi la entrevista, me llegó bastante.

Volvamos al años 2001, ¿por qué es memorable?

Fue en el 2001, cada vez que tocamos el tema es delicado porque no puedo concebir que él haya pasado esas cosas, uno lo ve en tele y es muy tierno y entregado, pero no todos saben lo que vivió. Es feo que una persona tenga que vivir en la calle, por cualquier razón, en el caso de él, por ser homosexual. Fue algo muy duro que le tocó vivir y no contó con ayuda de nadie más.

¿En qué momento apareció usted?

Una vez me llamó un amigo que era el encargado del lugar donde Víctor hacía shows (de baile) y me dijo que si le podía ayudar, porque él no había comido en tres días y se desmayó en el escenario. Yo a Víctor no lo conocía pero me lo llevé en el carro. Por dicha tenía amigos en el hospital Calderón Guardia y me ayudaron, aún sin saber su nombre. Al día siguiente le dieron de alta y lo fui a dejar a donde vivía con un amigo, le di mi número por cualquiera cosa y le dije que si necesitaba algo que me llamara, aunque fuera por cobrar.

¿Qué pasó después?

Pasaron días sin verlo y un día lo volví a ver en el mismo lugar donde lo había encontrado desmayado, hablamos y ya ahí sí me entró el gusanillo del amor porque lo vi muy guapo, al rato me zampó un beso y yo pensando: 'vuélvase a desmayar para ayudarlo' (risas). A pesar de eso, sí me costó conquistarlo.

¿Por qué?

Porque él tenía como una coraza. Dudaba de que alguien de verdad se preocupara y lo quisiera ayudar sin querer aprovecharse de él. Ya después nos fuimos a vivir juntos y se convirtió en un gran apoyo, yo tuve que hacerme cargo de los hijos de mi hermana que falleció y él me ayudó mucho para poder terminar de criarlos.

–¿Qué significó para usted la gala de este domingo?

Mucho, creo que pudimos decirle a la sociedad que somos humanos, no bichos raros como mucha gente antes pensaba. La respuesta de la gente fue muy linda, me mandaron muchos mensajes de apoyo, fue algo muy lindo.

–¿Siente que Víctor va a ganar esta competencia?

No sé si ganar, pero sé que va a estar en la final y no porque la gente lo apoye mucho, sino porque sé lo perfeccionista que es él, sé que se va a esforzar mucho para estar ahí.