El cantante Pedro Capmany decidió llevar en su piel un homenaje a dos de las personas más importantes de su vida como lo son su papá, el recordado músico José Capmany, y su hijo André, de tres años.
El artista se hizo un tatuaje que tiene un significado muy especial para él, pues representa el amor por la música que ha marcado a su familia durante varias generaciones.
Según le contó a La Teja, desde hacía tiempo quería hacerse un diseño relacionado con su experiencia como papá y que, al mismo tiempo, incorporara a su progenitor.
Para hacerlo realidad, acudió al tatuador Kevin Méndez, de New Skull en San Pedro, quien le ayudó a desarrollar la idea.
En el diseño aparece André tocando la batería, instrumento que le regaló cuando cumplió dos años y que, desde entonces, se ha convertido en una de sus grandes pasiones.
“Ha sido muy satisfactorio y para mí es muy, muy lindo ver que le encanta la música y la pasión con la que todos los días toca batería”, contó Pedro.
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El tatuaje también incluye la silueta del rostro de José Capmany en el fondo y detalles en el bombo de la batería, elementos que refuerzan el sentido del homenaje.
“Quise como inmortalizar ese momento y, con la silueta de mi padre, como diciendo: somos como tres generaciones, ¿verdad?, que nos ha unido la música y que vivimos ese amor y la pasión por esto”, explicó.
Personaje de su infancia
Pero hay otro detalle que hace todavía más especial el diseño, pues Pedro quiso incorporar a Little Critters, un personaje de los libros infantiles que su abuela le leía cuando era pequeño.
Cuando nació André, ella le heredó esos libros para que también se los leyera a su hijo, quien se ha encariñado con esas historias.
“Me pareció bonito también incorporarlo porque cada vez que Andrés ve esta parte me dice: ‘¡Está Critters y está Andrés tocando batería!’, y él identifica todos los elementos”, relató.
Para el cantante, ese detalle representa una conexión entre su propia infancia y la de su pequeño, a quien ahora puede compartir aquellas historias que marcaron sus primeros años.
El tatuaje más grande de Pedro se realizó en dos sesiones. El artista explicó que el trabajo requirió muchas horas debido al nivel de detalle y al proceso de aplicación del color.
“Es un tatuaje importante para mí, es el tatuaje más grande que tengo también. Entonces era como eso, era como hacerlo bien”, comentó.
Así, más que una imagen en la piel, Pedro Capmany decidió inmortalizar una historia familiar en la que se mezclan los recuerdos de su papá, la alegría de ver crecer a André y una pasión por la música que sigue pasando de generación en generación.


