Eimy Jiménez.27 febrero

Se dice que en una gran cantidad de películas las maldiciones son parte de su historia, pero no tanto en la ficción, sino en la realidad.

El hecho sucede más en películas del género de terror y algunos ejemplos de esta lista son: “El Exorcista”, “Poltergeist”, “La Semilla del Diablo”, “El Cuervo” y una de la que no podemos olvidarnos es “La Profecía”, de 1976.

Disfrute de la proyección de La Profecía (1976) este sábado 29 de febrero en Sala Garbo a las 6 p.m..
Disfrute de la proyección de La Profecía (1976) este sábado 29 de febrero en Sala Garbo a las 6 p.m..

The Omen, como es conocida en su título original, es una película cargada de supuestos accidentes entre los miembros de su elenco. La trama se enfoca en acontecimientos mortales que terminan por hacer pensar a un padre que su supuesto hijo es el anticristo.

Entre el elenco se cuenta que el actor Gregory Peck y un productor ejecutivo de la película tomaron juntos dos aviones en distintas ocasiones para ir a un rodaje en Reino Unido y de casualidad, ambos aviones fueron impactados por un rayo. Pocos días después, el productor fue impactado por un tercer relámpago en Italia, en medio de las filmaciones.

Además, una de las avionetas alquiladas para hacer las tomas aéreas sufrió un accidente que terminó con la muerte de toda la tripulación. Por otra parte, hombres encargados de escenas con animales fueron atacados y uno de ellos devorado. Un doble de acción sufrió un accidente luego de saltar muy pronto en una escena, donde según él, sintió que “algo” lo empujaba.

¿Acaso la historia de la película fue tan fuerte que desató alguna fuerza maldita entre el set y el equipo? Nunca lo sabremos... pero si quisieras sacar tus propias conclusiones y disfrutar de una buena película e icónica del género de terror, le recomendamos ver la proyección de “La Profecía” (1976), este sábado 29 de febrero en la Sala Garbo, a partir de las 6 p. m., gracias a la unión de Horror Hazard y Mi Butaca Cine Club. ¡Los esperamos!

Eimy Jiménez, columnista Terror de cerca. Cortesía
Eimy Jiménez, columnista Terror de cerca. Cortesía