Mientras María José “Majo” Ulate se encuentra dentro de la sala de juicio declarando contra Diego Bravo, su pareja, Mauricio Hoffmann, no puede acompañarla en ese momento.
El presentador se mantiene fuera de la sala del Tribunal del Segundo Circuito Judicial de San José, a la espera de que finalice la declaración de Majo y de que llegue su turno para ingresar.
La razón tiene que ver con las reglas del proceso judicial, ya que Hoffmann también es testigo en el caso, por lo que no puede escuchar previamente lo que declare otra persona que también está rindiendo testimonio.
De esta manera, mientras Majo cuenta ante los jueces su versión sobre los videos y publicaciones que Diego Bravo realizó sobre ella y su relación con Mauricio, el presentador debe permanecer apartado de la sala.
Hoffmann se ha mantenido sentado en las sillas de los pasillos del edificio judicial, entretenido con su celular.
El debate en este momento se encuentra en receso por la hora de almuerzo de los empleados judiciales, y se reanudará a la 1:30 p.m., según lo indicó el juez principal.
