Durante años, su voz, su estilo y su famoso “tas, tas” se metieron en miles de hogares costarricenses.
Hoy, muchos se preguntan qué fue del querido pintor Pedro Serech, quien dejó de aparecer en la televisión en el 2022, tras más de dos décadas en pantalla.
La respuesta es clara: nunca se fue del todo, solo cambió de escenario.
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Sigue más activo que nunca
A sus 71 años, Serech sigue tan activo como siempre, pero ahora desde su casa en El Carmen de Goicoechea, donde pasa, literalmente, el día entero rodeado de pinceles, lienzos y pinturas. Su pasión no ha cambiado ni un poquito.
“Aquí estoy pintando siempre, las 24 horas. Es que me encanta esta carrera”, dijo de entrada al responder a La Teja qué se había hecho.
Aunque ya no graba programas nuevos en canal 13, donde cosechó gran parte de su popularidad, su legado sigue vivo.
Él asegura que su famoso programa “La magia del color” se sigue transmitiendo.
“Dejé miles de grabaciones ahí y ellos (canal 13) las pasan en algunas ocasiones porque dejé bastante material ahí para que lo aprovechen”, refirió.
Su paso por la televisión fue largo y exitoso. Durante 22 años fue parte del programa La magia del color, un espacio que marcó a generaciones enteras y que nació luego de que en el 2000 le dieran la oportunidad de desarrollar su propio estilo frente a cámaras.
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El salto a las redes sociales
Pero si en algo ha cambiado su presente es en su salto a las redes sociales, donde encontró una nueva forma de mantenerse vigente tras salir de la pantalla chica y, de paso, ganarse la vida.
En plataformas como Facebook y TikTok ha logrado construir una comunidad fiel que lo acompaña en tiempo real mientras pinta. En TikTok se reencontró desde hace poco más de un año con su público televisivo.
“Ahora con las redes sociales voy comunicándome directamente con la gente. En Facebook tengo 60 mil seguidores y en TikTok más de 33 mil, entonces ahí hago mi trabajito y ahí vendo mis pinturas para sacar los frijolitos”, destacó.
Lo curioso es que, al inicio, la idea de entrar a TikTok no le hacía mucha gracia.
“Llevo en TikTok poco más de un año. No entraba ahí, me daba miedo, pero después me preguntaba qué era eso y ahora tengo 33.100 seguidores y cada vez que transmito en vivo por ahí se aumenta la cantidad de personas que me siguen”, mencionó.
Hoy, sus transmisiones en vivo pueden reunir hasta 300 personas, quienes lo ven pintar mientras él mantiene su estilo cercano, espontáneo y lleno de energía.
“La conexión es más directa”, afirmó sobre su nuevo espacio.
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El “tas, tas”, su sello eterno
En esta nueva etapa, no está solo. Su hijo Kenneth Serech se ha convertido en pieza clave.
“Mi hijo se convierte en camarógrafo y me ayuda en esas transmisiones. Él es el que me ayuda cuando llega a la casa del trabajo”, contó.
Por supuesto que, en sus transmisiones, el “tas, tas” sigue siendo protagonista. Esa frase que lo hizo famoso no solo permanece, sino que prácticamente lo define.
“La gente me conoce por eso. Voy a la feria y todo el mundo me reconoce y no me dicen Pedro, sino ‘tas tas’”, aseguró.
El origen de esa expresión se remonta a su infancia en Guatemala, mucho antes de imaginarse frente a una cámara.
“Mis padres siempre decían que cuando se hacía un trabajo y se hacía rápido y bien hecho, uno hace ‘tas, tas, tas’ y listo; yo lo adapté al arte”, dijo.
Incluso, ese sello forma parte de sus obras: “Cada vez que firmo pongo la firma normal y abajo en letra chiquita pongo ‘tas tas’ y a gente le fascina”.
Una vida dedicada al arte
Serech no es un improvisado de la pintura. Lleva 61 años dedicados al arte, una pasión que empezó desde que era apenas un niño.
“Yo empecé como a los 4 o 5 años a volar lápices y carboncillo en un cuaderno. Dibujaba mucho en la escuela y me castigaban mucho porque yo no ponía atención a las clases normales del profesor”, recordó con risas.
En la actualidad, su casa también es su taller y su centro de operaciones. Tiene más de 100 cuadros listos para vender y continúa produciendo sin parar, además de impartir clases a quienes quieren aprender su técnica.
“Siempre estoy rodeado de pinceles y pinturas… tengo alumnos que les gusta mi técnica y siempre estoy en eso. Pintar con el corazón y pintar con el alma es lo que hace un verdadero artista”, mencionó.
Serech no tiene idea de cuántas pinturas ha hecho a lo largo de los años. “Son miles”, afirmó.
Constancia, salud y gratitud
A pesar de que muchos consideran que vivir del arte en Costa Rica es complicado, Serech tiene otra visión.
“Esta profesión es a largo plazo. Hay que insistir para que la gente sepa que usted existe, hay que hacer exposiciones y pintar siempre; después, el trabajo llega solo”, consideró.
En su plano más personal, don Pedro aseguró estar muy bien de salud y agradecido con la vida por tanto que le ha dado.
“A mis 71 años, hasta el momento estoy bien, bendito sea Dios no me duele nada. Mi caballete, mis pinceles y mi paleta siempre me están esperando”, dijo.
Para él, pintar es salud, es su vida y su pasión, de ahí que no imagina vivir sin pintar.
“Dios guarde descansar porque pintar para mí es como un descanso, es algo que mi mente va recreando, me meto dentro del paisaje; eso me da alegría y me da otra visión, es algo increíble lo que siento a la hora de enfrentar un lienzo. Es una gran aventura. Bendito Dios que existe el arte”, finalizó.



