“Creo que me enamoré de la persona equivocada. Conocí a una muchacha y durante cuatro años fui un buen novio. Ambos tenemos más de 35 años y ella decía que me amaba, pero nunca pudimos estar realmente juntos porque ella no puede dejar a la mamá sola. Yo hasta me acomodé para ayudarle a cuidar a la señora aunque no está mal de salud. Me salió la oportunidad de comprar una casa y le dije que quería casarme, pero me dijo que eso nunca iba a pasar y que no se podía comprometer, aunque no me quería perder. Decidí terminar y me duele mucho, pero creo que hice lo correcto. No entiendo por qué ella no se da la oportunidad de hacer una vida diferente”.
1. Uno de los criterios fundamentales para el establecimiento de una relación es evaluar la capacidad de compromiso y asumir los retos de la vida adulta, que implican tomar decisiones, hacer un plan de vida a lado de su pareja y trazar un norte juntos.
2. Si una persona dice amar, pero no puede comprometerse a una vida de pareja formal, por las razones que sea, entonces los objetivos son diferentes, los proyectos no son comunes y esto crea un factor de poca viabilidad, genera desencuentro y posiblemente muchísimas tensiones.
3. Cuando las propuestas dentro de una relación no logran una justa negociación y no se logra un balance entre las aspiraciones individuales, que permitan construir aspiraciones comunes, la relación se vuelve de pronóstico reservado.
4. Cuando esto es claro, lo que toca es tomar decisiones, porque al no alinear los objetivos se debe asumir la realidad, ambos van por diferentes caminos y desde esta perspectiva construir una relación puede ser muy complicado.
5. Terminar una relación siempre implica un proceso de duelo y las emociones van y vienen. En una primera etapa hay contradicción, ambivalencia, pero debe permitirse pensar con la cabeza fría y no analizar desde las emociones, sino desde la comprensión de los hechos. Para analizar si las decisiones tomadas son válidas o no, le recomiendo buscar ayuda profesional. Incluso si ambos quisieran continuar, es recomendable que hagan terapia de pareja.