Redacción .10 octubre

Estimado doctor, creo que necesito ayuda. Tuve una relación de un año y fue muy intensa, me sentía listo para casarme, pero ella no. Ella me pedía ir más despacio y yo le decía que no estaba para ir despacio. Desde que terminé con ella y me encuentro con alguien para salir de una vez le digo que ando buscando con quien casarme.

1. Le devuelvo una pregunta ¿cree que les está haciendo bien a usted y a los demás?

2. Esto es como que un amigo le presente a Mariana a otro amigo que se llama Felipe y éste le dice “hola, Mariana, ¿qué tal?, mirá; ¿necesito saber si te querés casar y si estás dispuesta a embarazarte a la mayor brevedad?, ¿te la jugás sí o no?” y de pronto Mariana dice: “¡no!”, entonces Felipe dice “¡yo no bromeo con mis sentimientos!”. ¿A usted le parece lógico esto? ¿Por qué le anda proponiendo matrimonio a todo el mundo simplemente porque usted se quiere casarse?

a. Usted propone matrimonio sin conocer a la persona a fondo.

b. Usted propone matrimonio sin que haya una relación.

c. Usted propone matrimonio sin conocer carácter, finanzas, historia de vida, valores, principios, etc.

3. Si usted quiere seguir adelante es su decisión, pero ya que me escribió y está pidiendo mi opinión, me parece que lo que está haciendo es creando un ciclo de relaciones disfuncionales que no va tener el fin que tanto desea.

4. Usted insiste y persiste sólo en acercarse a personas con el objetivo de casarse, esté es un gravísimo error. Yo le quisiera proponer que usted se case pero con la idea de buscar terapia pronto, porque bajo este esquema veo difícil que pueda establecer una relación sana.

5. Ahora, ¿cuál es su necesidad de casarse?, ¿por qué lo hace?, ¿qué pasa con usted que no puede administrar la soledad?, ¿por qué necesita definirse a partir de la constitución de una relación?,¿tiene claro que está corriendo, que se está precipitando y asustando a la gente? Es importante que revise a fondo qué pasa con usted, porque la lógica que está utilizando para el establecimiento de una relación no tiene un buen pronóstico.

6. Hay momentos en los que uno tiene que aceptar que podría estar equivocado, que no está haciendo las cosas bien y, a partir de ese proceso, reconocer que necesita ayuda para empezar hacer las cosas bien. Creo que si usted anda por ahí invitando a una mujer a tomarse un café y en la segunda salida usted dice “quiero ver si pegamos gemelos”, va por mal camino, piénsenlo.