Rafael Ramos.23 noviembre, 2018

A todos les gustaría vivir una vida más allá del dolor, perfecta, sin contradicciones y sin tener que enfrentar momentos fuertes.

En lo personal, para mí el dolor para mi ha sido una dura experiencia, pero también ha sido un gran maestro, porque sin darme cuenta he tenido la determinación, la tenacidad, la constancia y la capacidad de reinventarme en diferentes etapas de la vida.

Hay una vida más allá del dolor. El dolor ocurre en un momento específico y aparece cuando se pierde algo que amamos, lo cual puede complicar la vida de las personas. A veces el dolor llega por la acción de otros y la tristeza se hace profunda, pero detrás del dolor, está la capacidad de soñar, creer y sentir porque todos podemos vivir desde una perspectiva de paz, sabiduría y realismo.

¿El dolor lo tiene ahogado o atrapado? No tiene por qué ser así, no hay razón para quedarse en el dolor, porque esa es una acción autolimitante.

– ¿Por qué está estancado?

– ¿Por qué el conflicto?

– ¿Por qué estar en negación?

– ¿Por qué darle paso a las ideas negativas?

– ¿Por qué lo atrapó una sensación de asfixia emocional?

El dolor no puede ser el caballo de batalla de la gente y aunque es un golpe que llega de forma inesperada, no tiene por qué convertirse en el concepto fundamental para enfrentar la vida.

Usted debe abrirse a una nueva experiencia de vida en la que sea capaz de:

–Apreciar el tiempo y no perderlo en situaciones sin sentido, ni fundamento.

– Valorar a todas las personas que están en su vida y expresarles el efecto que lleva por dentro.

– Reconocer sus capacidades para dejar de darle paso y fuerza a sus miedos.

El dolor puede ser un indicador de muchas cosas en la vida, pero también puede ayudarle a entender que es fuerte y valiente. Las emociones aparecen, pero que no tienen por qué convertirse en gigantes invencibles, en abismos profundos o muros inquebrantables.