Rafael Ramos.Hace 3 días

“Mi hijos crecieron, así que me puse a estudiar y luego entré a trabajar, pero resulta que mi esposo ve esto muy mal. Me exige que haga las cosas de la casa. Creo que lo que tiene son celos porque económicamente me va mejor. Él dice que lo que hago es humillarlo y que lo estoy arruinando. Yo tengo tres hijos, dos están grandes y nunca están, pero mi pareja ya me tiene harta con todo esto”.

1. Toda persona tiene derecho a evolucionar de forma tal que alcance sueños, metas y objetivos. El crecimiento nunca implica una amenaza a la relación, pero son los actores de dicha relación los que complican la situación.

2. Si usted dedicó muchos años de su vida a la administración del hogar y a la crianza de los hijos y en esta etapa estudió y está trabajando, esto implica organizar sus tiempos, sus tareas y responsabilidades. Incluso ahora usted genera un ingreso económico adicional, así que tiene derecho a delegar, sustituir y quitarse las responsabilidades que en el pasado había asumido, algo que en nada afecta su relación porque esto simplemente es una reorganización.

3. Lo que puede amenazar su relación es tener una actitud como la de su pareja en la que no habla, se molesta, se impone y crea complicaciones que al final generan una comunicación improductiva y muy compleja.

4. Toda persona en un proyecto de relación de pareja tiene derecho a la realización y los demás tenemos el deber de apoyar, pero fundamentalmente todos tienen que trabajar en equipo para desarrollar acuerdos que les permitan enfrentar las diferentes etapas de la vida, con una mente abierta, libre de culpa y sin complicaciones.

5. Le recomiendo tener un diálogo abierto y claro con su pareja y si él se cierra tendrán que buscar ayuda pronto porque sería una lástima que esto se convierta en una complicación cuando en realidad lo que deben trabajar no son los cambios, sino las actitudes de oposición.