El doctor Ramos aconseja a la lectora sentirse orgullosa por las cosas buenas que ha logrado en la vida

Por: Rafael Ramos 4 enero, 2018

"Doctor, hay muchas cosas que yo llevo por dentro, pues vivo resentida con el abandono de mi papá. Para mi mamá solo mi hermano es el importante, ya que él es doctor y tiene una especialidad. Ella dice que gracias a Dios yo pude ser maestra y siempre he sentido que ella me trata de menos y que ve a mi hermano como el inteligente de la familia. Por eso me fui a vivir sola, porque yo estaba cansada de ser la empleada de mi hermano y la empleada de ella, lo hice porque quiero independencia. En secreto compré una casa y mi mamá no lo ve bien, aún así me llama para decirme que aunque yo viva sola tengo que seguir aportando a la casa, aún cuando mi hermano vive con ella y gana más que yo".

1. Querida amiga, la vida se nos complica cuando nos concentramos en los vacíos que llevamos en el corazón, en lugar de fijarnos en aquellas cosas que funcionan en nuestra vida. Creo que usted debería pensar si tiene más cosas que reclamar o más cosas que agradecer en la vida.

2. Su padre ya no está, no estuvo y posiblemente no esté. Usted se profesionalizó, es educadora, compró casa, se independizó, tiene un proyecto de vida y está caminando. ¿Qué sentido tiene pensar en el vacío que su padre le dejó?, ¿por qué no se fija en las cosas y en las relaciones sanas que tiene hoy en su vida?

3. Usted tomó decisiones que me parecen sanas y positivas, que en el tanto implican un crecimiento. Si su madre piensa que su hermano médico es mejor o le da más o menos, usted no se fije en eso, concéntrese en la forma en la que está manejando las cosas, ponga límites a su hermano, no se desgaste y poco a poco ellos se irán alineando a lo que usted quiere y cómo lo quiere. No se desvive, no se desgaste por los vacíos y fíjese en las cosas que funcionan.

4. Creo que no tiene que echarse un pleito con su mamá por el dinero. Eso es sencillo, el presupuesto le da a uno o no le da. Fije primero sus prioridades, hipoteca, ahorro, su salud, su ropa y si le queda algo comparta. Si en casa de su madre algo falta deje que ellos sean los que resuelvan, simplemente diga que no. Al principio posiblemente se enojen, pero con el tiempo se van a tener que acostumbrar a que usted es capaz de tomar decisiones.

5. Nuestro corazón se pacifica cuando somos capaces de mirar lo que hemos construido, no lo que otros han destruido. Cuando somos capaces de vernos como los arquitectos de nuestra historia, y no como las personas que caminan con heridas en el alma que otros han dejado, la vida se vive mejor. Sustituya estos pensamientos, sienta orgullo por lo que ha logrado y abrace la vida a partir de hoy tomando buenas decisiones, desde ahí todo puede ser más sencillo.