Rafael Ramos.18 julio, 2017

"Mi esposo y yo hemos tenido discusiones muy fuertes desde que estamos juntos. Él siempre dice que soy la del problema, que estoy mal de la cabeza, que no sé vivir tranquila. Él quiere que tome pastillas porque a él dizque le ha funcionado, pero yo no quiero tomarlas. Entonces por eso él cree que yo solo quiero estar peleando, pero no es así. Él es quien trabaja pues yo no consigo trabajo y por eso me trata de que soy una mantenida. Algunas veces no valora todo lo que hago en la casa y eso me enoja y me pone triste. A veces me siento despreciada, una mala mujer y esposa o siento que no valgo la pena y él por mí no sacrifica nada. A veces quisiera salir a  algún lado para relajarnos, pasarla bien como pareja, pero siento que a él eso no le importa. ¿Seré realmente yo la del problema?

1. Luego de leer su consulta no me atrevería decir que usted sea el problema o que sea su pareja. Ambos están cometiendo el error de generar discusiones en torno a temas no resueltos y a señalarse como responsables de algo que los dos deberían asumir ya, preferiblemente en una terapia de pareja.

2. Un error grave es ponerse etiquetas. Estoy de acuerdo que la medicación en algunos casos resulta muy favorable para la reorganización emocional, pero esto es algo que debe ser propuesto por un especialista en salud mental. Más allá de buscar una pastilla, ustedes como pareja deberían revisar por qué no están resolviendo los problemas. Me preocupa que el ambiente que usted describe está muy cercano a lo que podría ser un ambiente hostil y agresivo.

3. Cuando en una relación en lugar de orientarse a la búsqueda de soluciones lo que hacen es crear culpabilización y discusiones recurrentes todo se vuelve agobiante y desgastante.

4. ¿Por qué se han concentrado en el conflicto? ¿Por qué se concentran en las culpabilización? ¿Por qué se señalan uno al otro sin acercarse a una conciliación positiva? Creo que estas preguntas las deben resolver ustedes, tienen que buscar la respuesta pronto. A mayor tiempo más dolor y el dolor crea desamor.

5. No hay relaciones imposibles, hay actitudes complicadas que hacen de cualquier historia de amor algo triste, dramático, y complicado. Si quieren seguir juntos llegó el momento de buscar ayuda.