“Doctor, mi pareja no quiere a mi familia, yo sé que él es una persona muy difícil de control, muy rápido dice cosas muy groseras, se molesta por todo. Mis hermanos no se pueden quedar callados cuando él dice algo ofensivo, esto ha provocado múltiples roces. Él dice que la próxima vez no le va importar nada y va a golpearlos. Yo me siento en medio de la espada y la pared, porque yo lo que le pido a mis hermanos es que lo entiendan, que él es así, que no le digan nada y se queden callados”.
1. Partiendo de este principio: “mi pareja es muy difícil y se molesta por todo”, creo que lo que usted le está pidiendo a su familia es ponerle un parche de papel a un balde que tiene una grieta para que no se salga el agua. Le pregunto: ¿Por qué su pareja no hace el fuerzo de modificar la forma y el estilo de comunicación que él tiene para evitar este tipo de situaciones?
2. Cuando una persona es difícil, explosiva y reactiva, las relaciones se vuelven muy complicadas, porque el tema no es lo que se diga o cómo se diga, resulta que si a él no le agrada explota, se enoja, maltrata, complica las cosas, usted está pidiendo que todos se queden callados, ¿le parece que usted está tomando una buena posición'
3. Cuando frente a la complicación que él genera y sus problemas de carácter, su posición es pedirles que se ajusten a la persona difícil, que no hagan nada y se callen, lo que usted está pidiendo es normalizar la complicación o, peor aún, normalizar la violencia, ¿le parece esto razonable?
4. ¿Usted considera que su pareja tiene una forma de ser que contribuye a que haya paz?, ¿realmente su propuesta es que nadie le diga nada para evitar que ejerza sus amenazas de golpear a los demás? Creo que usted como mujer debería revisar a fondo esto.
5. Normalizar la violencia, pedirles a los otros que guarden silencio, se ajusten y se acomoden a los requerimientos de una persona explosiva, no es una solución, es un mal parche a una situación que usted y su pareja debe resolver e, incluso, buscar ayuda profesional, porque no están construyendo una sana relación, a partir del silencio no se resuelve nada.