Por: Rafael Ramos.  13 marzo

"Doctor, yo soy un hombre muy celoso y tengo razones para serlo, porque todas las mujeres con las que he estado son de tener amiguitos y amiguitas, de irse a meter a bailes, cochinadas así, andan todo el tiempo en esas carajadas y yo ya no estoy para aguantarle nada a nadie. Quiero una mujer que esté conmigo, que solo piense en la relación, podría ir a trabajar, pero que esté dedicada a mí y a mis hijos, que no ande perdiendo tiempo en tonterías. El problema es que con todas las mujeres que me encuentro terminó agarrado del pelo porque la amiguita, porque quiere salir, que por el Facebook y esas carajadas que yo creo que no le sirven a una relación. Hoy en día todas las mujeres andan metidas en esas cosas y nada eso es bueno, así que sigo solo".

1. Querido amigo lector, con profundo respeto, leyendo su consulta me alegra que esté solo, para serle honesto. Por la visión machista, sexista y celosa, al nivel que describe, pero más grave aún, al nivel en el que usted considera tener la razón, no está listo para tener una relación.

2. En ningún esquema de relación cabe la imposición, la intransigencia, la anulación de la libertad, no cabe la anulación del espacio social, ni de las opciones de desarrollo personal que una persona desee para su vida. Querido amigo, el concepto que usted maneja de relación es profundamente inadecuado y está cargado de ideas que debe revisar.

3. Usted se describe como una persona celosa, desde ahí busca una mujer que no piense por sí misma, que le haga caso, que siga sus instrucciones, que tal vez trabaje y que viva centrada en su casa y que no tenga en su mundo más personas que no sean su pareja, este es un concepto muy lamentable para el 2018. Creo que a partir de esta consulta que me hace y la respuesta que le estoy dando, lo ideal es que busque el Instituto de Masculinidad, busque terapia, empiece a trabajar sus emociones, porque la posibilidad de que usted construya una relación asfixiante, tóxica y posiblemente muy agresiva nivel psicológico son reales. Busque ayuda.

4. Cuando una propuesta de relación implica poner una correa en el cuello a la otra persona para nosotros administrarla y decirle qué hacer, qué pensar y qué sentir, se está cometiendo un grave error. Mientras esta lógica persista y usted insista en ver el mundo de esta forma, mejor que esté solo, busque ayuda y trabaje sus emociones.