Por: Rafael Ramos.   27 diciembre, 2017

"Tengo muchos años de vivir junto a una persona muy celosa y me siento muy cansada. Además tiene mal carácter y todo lo maneja a punta de gritos y pleitos, por lo que estoy harta. Le dije que tenía que cambiar y le di una última oportunidad, pero no quiso hacer absolutamente nada. Nosotros no nos casamos, alquilamos y vivíamos en unión libre, así que saque todas mis cosas y regresé a la casa de mis padres. Para mí no hay marcha atrás, pero él me sigue buscando".

1. Usted conoce la historia, los hechos y conoce la verdad, por lo que se ha permitido hablar, proponer y esperar, pero por lo que me escribe parece que no hay forma de que su pareja comprenda la importancia de buscar ayuda.

2. Tomó una decisión personal, basada en lo que le ha tocado vivir y llegó a la conclusión de que no se puede continuar así. Usted es la que debe decidir si fue una buena decisión, pero no basada en emociones o falsas promesas.

3. Creo que en medio de su separación podría buscar ayuda para terminar de pulir y aclarar sus ideas y trazar un camino. Una ayuda terapéutica le puede permitir evitar caer en ciclos de contradicción, que le hagan entrar y salir de una relación en la que, de forma de continua, los conflictos estuvieron presentes, simplemente porque él no cambió.

4. Es triste escuchar cuando las personas empiezan hablar de cambio ante una separación y hacen promesas, que duran lo que dura una estrella fugaz cruzando el cielo. Si no se percibe un cambio que sea palpable y que permita modificar las situaciones problemáticas, desarrollar expectativas y sentir que se puede continuar, crearían un proceso emocional de pronóstico reservado.

5. Usted es la que debe elegir y analizar si efectivamente se puede reconstruir la relación, por lo que debe decidir si abre o no la posibilidad. Le recomiendo que no se precipite, tomar las cosas con calma y buscar ayuda terapéutica, antes de tomar decisiones, porque en medio de las emociones a veces la conciencia se nubla y se ven las cosas desde la ilusión o la negación, pero tarde o temprano estará de nuevo ante una complicación.