Farándula

“Rumbo al Infierno”: La nueva serie surcoreana de Netflix le hace pique a “El juego del Calamar”

Producción de Netflix ha sido todo un pegue en su primera semana

La tentación de comparar “Rumbo al Infierno”, la nueva serie de Corea del Sur estrenada esta semana en Netflix, con la exitosa “El juego del Calamar” es casi inevitable.

Por un lado porque la producción audiovisual surcoreana todavía resulta exótica para muchos espectadores occidentales y por otro lado ambas ficciones coinciden en tener actuaciones sobresalientes y unos relatos de tono sombrío para cada uno de sus personajes. Sin embargo, sus tramas y estructuras narrativas son muy diferentes.

Si hay un hilo conductor que une a “El juego del Calamar” y “Rumbo al Infierno” es que cada una a su modo demuestra la amplia gama temática y de género que abarcan las series surcoreanas y los valores de producción con el que se realizan.

“Rumbo al Infierno” fue creada y dirigida por Yeon Sang-ho, realizador de la taquillera “Invasión Zombie”, un film de terror que en 2016 volvió a mostrar las posibilidades creativas y dramáticas del género, algo que sucede también con la serie de seis episodios basada en un popular cómic escrito y adaptado para la TV por Choi Kyu-Seok.

En este caso, antes que nada cabe una advertencia: los niveles de violencia que aparecen en el desarrollo de la trama son altos, por lo que el público más susceptible e impresionable tal vez no sea el más apto para esta historia, que cruza el fanatismo religioso con lo supernatural y los costados más oscuros de quienes se aprovechan de las necesidades de los más vulnerables.

Todo comienza, según se explica en el primer episodio, “un día como cualquier otro” que en realidad no será igual a ninguno. En medio de un concurrido café en Seúl, mientras que un grupo de amigos comenta el más reciente video de Jeong Jin-soo (Yoo Ah-in), el líder de un grupo religioso denominado La Nueva Verdad, un hombre espera visiblemente alterado y nervioso.

Enseguida su estado de agitación se transforma en pánico y caos cuando tres monstruos que son una mezcla entre un simio gigante, Venom y Hulk lo atacan salvajemente, lo persiguen en medio del tráfico y terminan por hacerlo cenizas.

La violenta secuencia dejará a todo el mundo horrorizado con excepción de los seguidores de Jeong Jin-soo, quienes llevan años advirtiendo que el nuevo plan de Dios es enviar a sus emisarios del infierno para aniquilar a los pecadores y así demostrarle a la humanidad que es preciso comenzar de nuevo.

Con la profecía supuestamente cumplida, el poder de la secta crece de modo vertiginoso y lo mismo sucede con los actos de violencia de sus seguidores más radicales, unidos en una suerte de milicia que persigue supuestos infractores y hace de juez y verdugo.

Sin dejarse influenciar por los fanáticos y extremistas, el detective Jin Kyun-hoon (Yang Ik- joon) comienza a investigar lo que se esconde detrás del grupo religioso y su líder al tiempo que lidia con el duelo por la muerte de su esposa, asesinada unos años atrás, y su hija adolescente, quien busca respuestas en todos los lugares equivocados y más peligrosos.

Con la tensión de una serie policial de suspenso, los sobresaltos de una historia de terror y la emoción de una tragedia familiar, “Rumbo al Infierno” no le da tregua a sus espectadores. Todo lo contrario, lo siniestro se adueña de la trama cuando la nueva “elegida” por los ángeles resulta ser una madre con dos hijos que recibe el mensaje “divino” de que será arrastrada al infierno en apenas cinco días.

Con la sociedad entera pendiente de su destino, la mujer acepta al ofrecimiento de transmitir en vivo su posible muerte a cambio de que sus hijos puedan tener un mejor futuro, un pacto mefistofélico del que participa a regañadientes la abogada Min Hye-jin (Kim Hyun-joo), desesperada por encontrar justicia y orden en un mundo que ya no lo tiene.

Además de tener la habilidad para sostener el interés de los espectadores, el intenso ritmo de la trama -que va ramificándose a medida que avanzan los episodios, que incluyen un salto temporal- el realizador Yeon Sang-ho también demuestra aquí, como ya lo había hecho antes en Invasión Zombie, su notable talento para la selección y dirección de sus actores.

Entre ellos, se destacan Yoo Ah-in (se lo puedo ver en la brillante película Burning, también disponible en Netflix) como Jeong Jin-soo, un villano lleno de matices, tan seductor como terrorífico, y Yang Ik- joon, cuya interpretación del policía dispuesto a sostener sus valores a pesar de todo, funciona como el anclaje necesario para los espectadores fascinados y conmovidos por una serie de alto impacto.