AFP .11 febrero
La película estaría para estrenarse en los cines de Francia el próximo 20 de febrero. Instagram
La película estaría para estrenarse en los cines de Francia el próximo 20 de febrero. Instagram

Un sacerdote francés acusado de abusos contra más de 80 jóvenes intenta postergar el estreno de una película, presentada el viernes en el festival de cine Berlinale, sobre un escándalo de pederastia en la Iglesia católica francesa, que implica además a un cardenal.

El director François Ozon filmó el año pasado la cinta “Grâce à Dieu” (Gracia de Dios), que relata la creación de la asociación de víctimas “La parole libérée” (La palabra liberada), fundada en Lyon (centro este de Francia) en 2015 por antiguos “boy scouts” que sufrieron abusos de un sacerdote pederasta, Bernard Preynat.

En total, la asociación cifró en 85 el número de víctimas del sacerdote.

Este tema es de candente actualidad en Francia ya que desde enero se celebra en Lyon un juicio al cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de esta ciudad, y a otras cinco personas por no denunciar agresiones sexuales pedófilas. La sentencia está prevista para el 7 de marzo.

Por su lado, Preynat, imputado en enero de 2016 por agresiones sexuales podría ser juzgado este año.

Pero uno de los abogados de este sacerdote interpuso el viernes una demanda para lograr que se postergue el estreno de la película en Francia, previsto para el 20 de febrero, hasta después de la celebración de su juicio.

Esta demanda -que amenaza el estreno de la película- se produjo además un día después de que François Ozon recibiera una notificación de una colaboradora de la diócesis de Lyon, Régine Maire, también juzgada junto al cardenal Barbarin, para que su nombre fuera retirado de la cinta.

El director de la cinta François Ozon asegura haber querido hacer una
El director de la cinta François Ozon asegura haber querido hacer una "película cívica", al "plantear interrogantes" que permitan "un debate" de "utilidad pública". AFP

El director François Ozon, que en la película utiliza solamente los nombres de pila de las víctimas, cita en cambio al cardenal Barbarin, al padre Preynat y a Régine Maire, cuyos nombres, según él, “estaban ya en la prensa”.