Farándula

“Sigo enamorada, pero no queda nada de esa persona que conocí”

Rafael Ramos, sicólogo

“Me reencontré con un amor de la secundaria, muchos años después. Nosotros no pudimos ser novios porque nuestros padres no lo permitieron, pero teníamos una conexión muy fuerte. La vida nos llevó por diferentes caminos, pero hoy, 30 años después, no es aquella persona dulce, tierna y cariñosa que conocí. Ahora es una persona difícil y muy compleja, aunque sigo enamorada de aquel niño que me conquistó, pero no queda nada de esa persona. Lucho para que él sea lo que fue y he sufrido mucho, pero creo que la gente puede cambiar”.

1. Si bien es cierto que esta historia tiene matices que se pueden considerar románticos, reencontrarse como un amor de la infancia puede sonar muy bonito, pero no deja de ser un cuento de hadas.

2. Hoy 30 años después es una persona completamente diferente y la vida le ha configurado desde una perspectiva, según su descripción, muy compleja, que la somete a sufrimiento, pero su interpretación de que él podrá ser aquel niño del cual usted se enamoró, es un enfoque para nada realista.

3. Si bien es cierto esa etapa de su historia significó mucho o dejó una huella emocional significativa, hoy la realidad es otra y debe caer en cuenta que en una persona es en su presente y es a partir de lo que vive hoy.

4. Un enfoque orientado a enamorarse de alguien que ya no existe le da un pronóstico reservado a una relación, puesto que usted sufre y se mantiene por lo que sucedió 30 años atrás. Además pareciera que él no tener ninguna pretensión de cambio. Usted se sostiene y bajo este enfoque deja una serie de vacíos en su elección que los puede sujetar a múltiples complicaciones. El amor se constituye como un proceso de elección a partir de los beneficios para ambas partes en el presente, y en todo caso, si ustedes desean continuar, creo que llegó el momento de que busquen una terapia de pareja para que puedan hacer un análisis de viabilidad objetivo.