Por: Rafael Ramos.   10 diciembre, 2019

“Hace como tres meses terminé con mi novio y no lo supero, porque le escribo con mucha frecuencia e incluso nos hemos visto. Un día llegue a su apartamento y me quedé toda la noche. Él siempre me responde, pero me dice que no volverá conmigo y yo paso todo el día viendo si está conectado o en sus redes sociales porque me asusta pensar que él pueda tener a otra persona. Él me ha dicho que ya no quiere nada, pero no lo acepto”.

"Él me ha dicho que ya no quiere nada, es muy claro pero no lo acepto", dice nuestra lectora. Foto: Revista Vida Sana

1. Cuando se está experimentando un duelo o pasando por una ruptura, hay una fase de negación, contradicción y ambivalencia en la que uno de los dos, o ambos, podría albergar alguna esperanza con base en los sentimientos albergados a lo largo de historia, pero lo cierto es que su relación se terminó.

2. Él ha sido coherente y consistente con este proceso, pues de forma recurrente le ha dicho no y usted insiste en buscarlo o llamarlo, pero él posiblemente por cortesía y respeto, contradicción, apego o múltiples emociones, acepta esta frecuencia de comunicación si ceder con respecto a su posición. Se terminó y es momento de que usted lo asuma.

3. Cuando frente una ruptura se experimente un proceso de duelo complejo que le impidan asumir su independencia y ver una oportunidad de crecimiento personal, entonces, lo más recomendable es que usted busque ayuda, pues aunque se vale añorar, pensar, recordar y querer continuar, la realidad termina por imponerse, por lo que los sentimientos deben ser ubicados.

4. Es momento de que usted se permita considerar la posibilidad de buscar ayuda y de darse cuenta de que no puede continuar sobre esta línea, porque al final esto solo le causa daño, agudiza el dolor y hace de la ruptura un proceso muy triste y cargado de contradicciones. Debe buscar ayuda a la mayor brevedad para que pueda cerrar este ciclo y abrirse nuevamente a la vida.

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