GDA .16 agosto

El tribunal de derechos humanos de la Columbia Británica (al oeste de Canadá) ha tenido en las últimas semanas varias audiencias con Jessica Yaniv, una mujer transgénero, y con varias esteticistas que ofrecen servicios de depilación.

Jessica Yaniv se siente indignada por el maltrato. El País.
Jessica Yaniv se siente indignada por el maltrato. El País.

Lo anterior, porque Yaniv denunció discriminación por parte de estas personas por negarle una cita para eliminarle el vello púbico cuando supieron que tenía genitales masculinos.

“Alega que es discriminación con base en su identidad y expresión de género, al violar la sección 8 del Código de Derechos Humanos”, aparece en el escrito del tribunal.

A mediados del año pasado, Yaniv presentó quejas contra 13 proveedores (salones de depilación y trabajadoras independientes), aunque retiró seis con el paso de los meses. Las siete restantes están proceso.

Yaniv contactó a los salones y personas que ofrecen este servicio. Lo hizo a través de Facebook, preguntando por depilaciones en diversas partes del cuerpo, incluido el denominado “depilado brasileño” para eliminar el vello púbico. La mujer asegura que se opusieron a darle una cita cuando supieron que era transgénero.

Solicita una compensación de 17.000 euros (poco más de 10 millones de colones) de un centro estético y 5.100 euros (más de tres millones de colones) de una trabajadora autónoma. También pide que el tribunal establezca que la negativa a brindar servicios de depilación es discriminatorio.

“Tenemos un problema cuando comienzas a discriminar ciertos servicios y ciertas clases protegidas”, afirmó Yaniv.

Algunas personas acusadas se han defendido al asegurar que no cuentan con la formación para depilar zonas íntimas masculinas o que no se sienten cómodas en hacerlo por motivos personales o religiosos.