Luis Arroyo vive en Alajuela y tiene 39 años.
Su nombre no es tan reconocido, ni recoge tantos aplausos como el de Shardé, personaje que creó y que es muy famoso en el mundo del transformismo de Costa Rica desde hace 17 años.
En La Teja quisimos descubrir a fondo la esencia de ese artista que se roba el show cuanta noche se le ocurra.
"Soy una persona feliz, un artista del transformismo. Llevo mi personalidad a otro nivel y eso me ha permitido conocer gente maravillosa y ser parte de eventos que han impactado mi vida positivamente", comentó el manudo.
Antes del 2000, Luis fue profe del Ministerio de Educación Pública (MEP), pero luego cambió de planes y se puso un salón de belleza, en el que ha maquillado personajes de la farándula tica como al presentador de De boca en boca, de canal 7, Víctor Carvajal o a la boxeadora Hanna Gabriels.
Su pasión por este mundo inició a corta edad, cuando la mamá lo metió en un reinado de la iglesia con apenas un añito y en el que ganó la corona.
"Crecí viendo esas fotos. Eso influyó y supe que era lo mío, me gusta mucho. Shardé es un personaje divertido y querido, además ella no solo asiste a bares de ambiente, la contratan para despedidas de soltera, para animar eventos y hasta para tés de canastilla", comentó Arroyo.
Luis no tiene pareja y de vez en cuando le sale algún lancecillo. Su familia es oriunda de La Garita de Alajuela, pero ahora vive en Guápiles de Pococí, Limón.
La transformación
La mayoría de las tardes de los sábados, anticos de anochecer, Luis dura hasta dos horas para vestirse como mujer.
Primero se pone una especie de malla en la cabeza que sujeta con cinta adhesiva, luego comienza a maquillarse, a ponerse unas grandes pestañas y por último se encarama el pelucón y la ropa.
Tanta arreglada vale la pena, porque confesó que le echan el cuento parejo hombres y mujeres por su elegancia.
La modelo Nicole Carboni, quien hace berrinches para ganar concursos de belleza, le tendría mucho qué envidiar, pues esta elegantona rubia posee tres coronas y es la actual Miss Costa Rica Gay 2017.
Este personaje, además de tener porte y la vara, sale cariñoso.
Por ejemplo, cada mes Shardé se gasta en maquillaje $100 (¢57.000) y entre las miles de prendas que tiene hay dos vestidos muy finos valorados en $1.000 (¢570.000) cada uno.