El testimonio de Rebeca Muñoz, amiga de María José “Majo” Ulate, provocó uno de los momentos más emotivos de la jornada de este miércoles en el juicio contra el creador de contenido Diego Bravo.
Muñoz fue la tercera persona en rendir testimonio durante la audiencia y llegó a hablar ante los jueces sobre la afectación que, según ella, tuvieron en su amiga las publicaciones y videos realizados por Bravo.
La testigo contó que Majo la llamaba cuando se encontraba muy afectada por los comentarios que comenzaron a surgir en redes sociales después de que se hiciera pública su relación con Mauricio Hoffmann.
Según relató Rebeca, su amiga se comunicaba con ella cuando empezó a ser señalada como “la otra” y como la supuesta responsable de que el matrimonio de Hoffmann con Ericka Morera hubiera terminado.
En medio de su declaración, el presidente del tribunal le preguntó si ella había llegado a observar directamente los comentarios que las personas hacían en las publicaciones a las que estaba haciendo referencia, a lo que respondió:
“Sí, comentarios insultándola a ella en su condición de mujer, tratándola de la otra...”.
Fue justo en ese momento cuando la maquillista rompió en llanto dentro de la sala; Majo terminó siendo consolada muy sutilmente por su pareja, quien estaba a su lado.
La reacción de Ulate cobró todavía más contexto porque, horas antes, ella misma había hablado ante los jueces sobre la manera en que, según su versión, fue señalada en los contenidos que forman parte de este proceso.
Durante su declaración, Ulate aseguró que en una de las publicaciones Bravo la responsabilizaba directamente por la separación de Hoffmann y Morera.
“Él asegura que destruí una familia, que yo destruí un matrimonio y es ahí donde empieza con todos los adjetivos que usó durante todo el año de ataques; como el principal es la palabra ‘añeja’”, declaró.
Le ponía sobrenombres
La maquillista también explicó que, según ella, en los contenidos se utilizaban otros términos para referirse a su persona.
“Él recalca que yo fui la responsable de que una familia se destruyera y empieza como con el tema de con los términos como usurpadora, mosca muerta”, destacó.
Para Ulate, aquello no se trató simplemente de comentarios en redes sociales, sino de una serie de señalamientos que consideró ofensivos.
“Fueron una serie de ataques, a mi parecer, faltas de respeto y, por supuesto, que también al honor, faltas a mi honor”, mencionó.
Majo y Mauricio presentaron una querella contra Diego Bravo por presuntos delitos contra el honor relacionados con los contenidos cuestionados.
Además, ambos reclaman ¢5 millones cada uno por concepto de daño moral, para un total de ¢10 millones.
La pareja también solicita una disculpa pública y la eliminación de los contenidos que consideran lesivos.
El juicio continuará el próximo 8 de octubre, a la 1:30 p. m., luego de que la audiencia de este miércoles terminara poco antes de las 5 de la tarde.
