La situación económica del país no camina de la mejor manera y en cualquier momento el Gobierno podría tomar medidas que tocarían directamente la billetera de todos en casa.
Los expertos del Observatorio Económico y Social (OES) de la Universidad Nacional (UNA) le metieron el bisturí a la economía de Costa Rica y los resultados nos dejan con un sabor bastante amargo.
El economista Fernando Rodríguez explicó en palabras sencillas los hallazgos del estudio y lo que está pasando con la plata del país en el primer semestre de 2026.
La plata no entra como antes
El problema principal es que la recaudación de impuestos sigue cayendo. Rodríguez advierte que este es un fenómeno que se está profundizando y extendiendo, y los números no mienten.
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De hecho, según el informe, los ingresos totales del Gobierno Central cayeron a un 5,70% del producto interno bruto (PIB) a mayo de este año, mientras que en 2025 estaban en 6,01%.
Para que se hagan una idea, el Gobierno está recaudando menos dinero por el impuesto sobre el valor agregado (IVA) y por el impuesto sobre la renta.
Deuda afecta al Gobierno
Por otro lado, el economista detalló que el gasto público se mantiene reprimido. Esto significa que hay muchas cosas urgentes en las que el Estado debería estar gastando, pero no lo está haciendo por falta de recursos.
El documento de la UNA confirma esto, señalando que los recursos destinados a financiar programas sociales y transferencias al sector público han disminuido de forma significativa.
El gran dolor de cabeza es que a pesar de esos recortes, el gasto destinado a pagar los intereses de la deuda está creciendo de nuevo. El informe destaca que este aumento se debe exclusivamente a que los intereses de la deuda interna nos están saliendo muy caros.
¿Qué significa esto para su economía familiar?
Esta combinación de factores nos lleva a un escenario complicado. Al entrar menos dinero y tener que pagar más intereses, el país tendrá un mayor déficit fiscal y un mayor endeudamiento público, según detalló el economista.
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Incluso el OES calcula que para cerrar este 2026, la deuda pública del Gobierno Central podría situarse entre el 60,7% y el 61,0% del PIB.
Ante esta urgencia, el Estado probablemente necesite pedir prestado más dinero. ¿Cómo nos afecta eso? El experto advierte que esto podría provocar que las tasas de interés suban, encareciendo los préstamos que las personas tienen en el banco.
¿Se asoman nuevos impuestos?
Fernando fue muy sincero y dijo: “Los escenarios no son halagüeños”. Para él, la otra salida que le queda al Gobierno es avanzar en una reforma fiscal, a pesar de que hasta el momento la presidenta Laura Fernández ha prometido que no lo hará.
Esto implicaría tener que gravar productos o servicios sensibles o aumentar los impuestos que ya pagamos todos los días porque la mejor solución pasa por hacer ajustes en los tributos.
El mismo documento del OES hace un llamado urgente a revisar el sistema tributario para financiar áreas vitales como la seguridad ciudadana, la educación pública y las carreteras.
Gobierno confirma delicada situación fiscal
El gobierno no oculta que hay serios problemas con la situación fiscal del país. Ya incluso Hacienda presentó en la Asamblea Legislativa un paquete de proyectos de ley en materia fiscal para tratar de mejorar la recaudación.
Uno de los proyectos busca cambiar la forma en la que se fijan los impuestos para los productos de tabaco con el fin de bajar la venta clandestina de cigarros.
Otro pretende sancionar a las empresas fantasmas que generan facturas falsas para que comerciantes evadan impuestos.
Además, Hacienda propone hacer cambios en la forma de cobrar las sentencias judiciales para agilizar el ingreso de esos dineros.
El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, también ha dicho en repetidas ocasiones que está analizando la posibilidad de quitar la exoneración del IVA a los productos de la canasta básica, lo que ha causado polémica porque golpearía seriamente el bolsillo de las familias a la hora de comprar el arroz y los frijoles.
El Gobierno pretende implementar un método para devolverles el IVA a las familias que viven en pobreza y pobreza extrema, pero reconoce que no ha encontrado la manera de aplicar el cambio sin golpear a la clase media.





