El proyecto del tren rápido de pasajeros ha abierto un debate importante a nivel nacional por el tema del costo que tendría el pasaje según las estimaciones.
El precio promedio estimado por viaje sería de unos ¢1.245. Eso quiere decir que una persona que vaya a usar el tren dos veces al día para viajar a su trabajo y luego de regreso a casa, tendría que desembolsar ¢12.450 por semana y ¢49.800 al mes (si trabaja cinco días a la semana).
El economista Fernando Rodríguez dice que todo servicio público tiene como objetivo que su uso se maximice.
“La idea del tren que nos ayudaría a lograr los objetivos detrás de este es que opere a la mayor capacidad posible, durante la mayor parte del tiempo.
“Para que eso sea posible, el costo para el usuario debe ser el más bajo; de hecho, hay países como Luxemburgo en los que los servicios de transporte público los paga el Estado, no hay tarifa para los usuarios”, explicó el experto.
Se necesita un subsidio
Rodríguez dice que la tarifa estimada para el tren es de unos $2 y habría que esperar en cuánto va a estar el dólar para ese momento.
“Es muy elevado para un transporte urbano en el que además las personas van a tener que combinar este con buses... El precio que se está planteando podría excluir a algunas poblaciones con condiciones socioeconómicas comprometidas, podría dejar fuera a estudiantes, por ejemplo”, manifestó el economista.
Rodríguez dice que en estos casos lo mejor es aplicar un subsidio por parte del Estado para abaratar el costo del pasaje.
“Sí es necesario que exista un subsidio; de hecho, es necesario que exista un subsidio ya con el bus. Muchos países dan un subsidio para el transporte público para hacerlo más atractivo para la gente.
“Necesitamos recursos adicionales para poder hacerlo; se puede pensar en apostar a algún impuesto y devolvérselo a la gente a través de un subsidio para el transporte público, por ejemplo, subir el IVA y usar esa plata de más para el subsidio”, argumentó.
Ventajas y desventajas del subsidio
El economista señala que la aplicación del subsidio traería muchas ventajas al país.
“La subvención abarataría el costo del servicio, permitiría incrementar el uso del transporte público, reduciría las presas y con eso los problemas de la congestión vehicular como la pérdida de tiempo, contaminación, estrés; estos días vimos desgraciadamente todo lo que puede causar el estrés por las presas, hasta un ahorro en la atención de accidentes de tránsito porque si hay menos carros en la calle, habría menos accidentes.
“Desventajas al subsidio no le veo; quizá lo único sería que tenemos que costearlo entre todos, pero a la larga no es una desventaja porque nos trae un enorme beneficio”, expresó el experto.
Álvaro Bermúdez, presidente del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), dijo que el precio estimado del pasaje que se detalla en el proyecto no necesariamente será el final. Él asegura que durante el avance de la iniciativa trabajarán para bajar el monto.


